En el acto del Día de la Memoria, por la verdad y la justicia, estuvo presente una de las primeras nietas recuperadas, Jimena Bicario, quien habló de una manera simple y didáctica al importante grupo de alumnos de las distintas escuelas, contándole su historia, una mas de tantas que demuestran el abuso de la sangrienta dictadura. Para que tengamos memoria y exijamos cada día con mas fuerzas Verdad y Justicia.
“Hay que aprovechar a las abuelas mientras estén vivas, porque uno lo trasmite de otra manera y si te lo cuenta la misma persona que lo vivió, no te parece un cuento, porque te lo esta contando el que lo vivió, la reflección es diferente y me parece que el intercambio es mucho más rico, entonces hay que aprovecharse de estas cosas, cuando uno puede y tiene la oportunidad.
Uno nunca supera un hecho como el mío, lo vivimos día a día y se lo supera medianamente cada mañana que se levanta de la cama y por otro lado nosotros estamos condenados tanto como los desaparecidos, somos desaparecidos vivos.
Yo vengo de otra generación, la del 83- los primeros encontrados- donde nadie sabía que hacer con nosotros, con lo cual no recibí mucha contención de nadie, porque era la primera vez que se daba algo así en la Argentina, entonces no había leyes, no había psicología adaptada, no había nada, era a prueba y error y bueno hoy en día sí, los jóvenes que fueron apareciendo mucho después tienen mucho más apoyo, nosotros ya estamos pasados para el apoyo, pero nos apoyamos entre nosotros en realidad, tenemos un grupo muy lindo que compartimos y nos apoyamos entre nosotros mismos y somos los únicos que realmente nos entendemos en un motón de cosas, porque es muy difícil de explicar el sentimiento de lo que nos paso a alguien que no le paso.
Yo nací en la ciudad de Rosario, hija de un papá Español nacido en Argentina pero con documentación Española, hijos de Españoles, refugiados en la Argentina, expatriados de España por el ministro Franco y mi mamá hija de familia oligarca, de las de principios del 1900 y se conocieron, se casarón y esperaban que se muera Franco para volver a España, en el ínterin fue el golpe militar- a los dos meses posteriores a la muerte de Franco- y nazco yo y entre todo eso se atraso un poquito el viaje y cuando quisieron salir del país la detuvieron a mi mamá conmigo la policía Federal y la policía de Santa Fe, a mí papá con una hora de diferencia, lo que demuestra que ambas policías trabajaban en conjunto.
A mi papá nunca se lo vio en ningún centro clandestino, ningún testigo, nadie los vio en ningún lado, lo cual suponemos que los mataron automáticamente, porque lo único que les interesaban eran los 250.000 dólares que tenían en el cajón de la valija, a mis padres los mataron para robarle, fue un hecho delictivo, un robo perpetrado por las fuerzas policiales y militares. Ellos nunca militaron en política, hicieron inteligencia para saber que tenían dinero, les robaron los mataron y luego me tiraron.
A mí- con ocho meses de vida- me tiraron en el hall del hospital Casa Cuna de Capital Federal.
A las nueve y media de la mañana es cuando la sacan de la cola a mi mamá, a las diez y media ya estaba tirada en el hospital, con el cochecito, sin importarle absolutamente nada.
Hoy de mi familia biológica me queda muy poco, dos tías por el lado de mi mamá, una vive en el campo y la otra vive en Rosario y por el lado de mi papá viven todos en España y yo estoy en pareja, intento formar mi propia familia pero me cuesta mucho las relaciones sociales, uno desconfía mucho, la confianza se pierde, los lazos afectivos se complican, toda la parte afectiva queda muy jodida, fue un trauma muy grande.”











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