El pasado 21 de diciembre en una vivienda de calle Malabia 248, se produjo un robo a mano armada. Que al igual que otros no fueron difundidos porla Policía Comunal.
La victima quien realizó la correspondiente denuncia (foto publicada), dijo que si bien a los 10 minutos de sucedido el hecho la policía llegó al lugar, solo le hicieron algunas preguntas, no apareció personal de policía científica como corresponde en estos casos, para obtener rastros que ayuden a la investigación.
La única investigación es la declaración de Gretel Braillard (victima) en la denuncia policial que consta de una carilla y media.
La noticia toma estado publico gracias a los vecinos que alertaron a BTI sobre este hecho, aclaramos que diariamente nos comunicamos desde la redacción con la dependencia, solicitando el parte de prensa que es obligación otorgarlo para su difusión, a excepción que por pedido de las victimas de hechos delictivos o el fiscal de la causa pidan que se mantenga en reserva.
Esta mañana dialogamos con Gretel quien nos contó lo sucedido: “El miércoles 21 de diciembre cerca de las 13 hs. Tocan el timbre de mi casa, mi suegra que tiene 81 años va a abrir la puerta, mira, ve a una mujer. Al preguntar quien era, dos hombres se meten a mi casa, entran a la fuerza, armados y gritando “dame la plata, dame la plata”, me apuntan a mí, sale mi hija de 13 años de la pieza gritando, la apuntan a ella, mi otra hija de 7 años empezó a gritar y mi hijo también. Continuamente me apuntan, las hacen tirar al piso a mis dos hijas boca abajo y me dicen que las haga callar, pero como estaban en un estado de crisis nerviosa siguen gritando, el tipo me seguía apuntando con el arma y me pedía la plata. Yo le dije te voy a dar espera que la encuentre, en ningún momento me negué, no podía encontrar la billetera de los nervios que tenia, mientras me seguía apuntando. Cuando le di la plata que tenia, entró a la pieza de mi hija, se llevó una Notebook, después revolvió todo en mi pieza y siempre con amenazas apuntándome a la cabeza, sacó objetos personales de la habitación. Mi hija mas chica hizo entrar al perro, el animal lo quiso morder, el tipo se puso nervioso y le apuntó a la de 13 años para que saque el perro.
Fue todo con amenazas constantes y gritos de uno de los ladrones, el otro se quedó en la puerta de calle del lado de adentro, que aparentemente también estaba armado. Todo el tiempo con una actitud muy violenta, estuvieron aproximadamente 10 o 15 minutos en mi casa. Cuando toman todo lo que quieren agarran una bolsa y se van.
Me robaron dinero en efectivo, una Notebook, una cámara digital, un GPS, un MP4, un teléfono celular.
No se en que andaban nadie vio nada, la policía cuando llegó, me pregunto como estaban vestidos, como era la mujer y nunca más volvieron. Actuaron a cara descubierta, tenían gorrita negra, uno era alto y el otro algo mas bajo.
Fue un momento terrible el que pasamos, quedamos todos muy shockeados por esto, estamos todos con miedo”.
El robo a mano armada ocurrido en calle Malabia y que acabamos de relatar, podría tener alguna vinculación con el que padeció la familia de la escribana Paula Garibaldi, el día 30 de diciembre, ya que las características de los malhechores y su “modus operando”, es similar.
A Gretel Braillard y su familia les ha quedado una sensación de inseguridad difícil de revertir, más aun cuando no encontró la respuesta y la contención tan necesaria en estos casos, por parte de las autoridades policiales. Solo encontró indiferencia.
Cuidado que cuando quienes deben defendernos no lo hacen, la escalada de robos violentos se incrementa y nadie quiere lamentar la perdida de otro Juan Carlos Dumbsky ni otra Sofía Liaudat.










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