La licenciada en sociología Evangelina Caravaca, investigadora del CONICET, disertó sobre la violencia en una jornada que fue una ida y vuelta con el público. Ella realizó un trabajo sobre la muerte de los jóvenes Miguel Portugal, Giuliana Jiménez y Lucas Rotella. “La violencia del Estado tiene un rechazo social muy fuerte”.
El Centro de Estudios Sociales del Frente Vecinalista Baradero (FVB), ubicado en calle Santa María de Oro 318, concretó una nueva charla debate centrada en la violencia que hay presente en la sociedad. La disertación estuvo a cargo de la licenciada en Sociología, Evangelina Caravaca, quien es investigadora del CONICET. Ella estudió y analizó de cerca la pueblada del 21 de marzo de 2010, fecha en la quemaron la Municipalidad y dependencias oficiales luego de la muerte de los jóvenes Giuliana Jiménez y Miguel Portugal. Además, se interiorizó en el caso de gatillo fácil donde perdió la vida Lucas Rotella.
“Es importante generar espacios de debate para ver cómo pensamos la violencia y en qué contexto, por ejemplo, la violencia institucional en un estado de democracia que es algo que se silencia pero está todo el tiempo latente”, manifestó la licenciada quien dijo que “la discusión sobre lo qué es violencia está desde siempre, en mi caso, la veo como una construcción cultural, lo que denominamos violento o no dependerá siempre del momento histórico. Por ejemplo, en los 70 la gente casi convivía con un campo de concentración al lado y decía no me di cuenta o no sabía y hoy hablamos de violencia institucional”.
Caravaca aclaró que la violencia es “ambigua porque es un problema que horroriza y al mismo tiempo fascina”.
La socióloga considera que a la hora de analizar la violencia “hay que quitarle todo lo biológico, lo que nosotros podamos ver como algo incorporado en la persona para poder situarlo en algo cultural. Esto no es tan fácil”.
Dentro de los temas que forman la agenda de los sociólogos a la hora de analizar la violencia, indicó que “hay un crecimiento en la violencia interpersonal y esto es incómoda porque se ubica siempre en los sectores populares, como si los pobres son los más violentos, se pelean y eso más que aclarar, oscurece”, expresó la disertante y agregó que “hay un concepto donde los sectores más humildes, que se quedaron sin trabajo, pasaron de la esfera del esfuerzo, de laburar, enviar a los chicos a la escuela para progresar, a una esfera de la fuerza. No coincido con esta hipótesis. Creo que los sujetos utilizan distintas estrategias, sean de los sectores populares, medios o altos”.
Caravaca marcó como segundo tema preocupante a la violencia institucional. “Es como una segunda parte del Nunca Más”, ilustró y explicó: “La violencia institucional toma nombres como Miguel Bru, Walter Bulacio, que parecen casos aislados pero son problemas sociales. Hay que exigir y vigilar a los poderes del Estado”.
“La corriente contra la violencia institucional, desde el Gobierno, es llevada adelante por algunos representantes del Movimiento Evita, dentro de los cuales que hay familiares de víctimas de gatillo fácil. Y hay responsabilidad del Estado Nacional y hay fuerzas políticas muy enquistadas que se torna difícil y hace que exista una fuerte contradicción, una tensión”, señaló.
Con respecto a la violencia de género (que fue tema en la primera disertación del Centro de Estudios Sociales del FVB) dijo que la problemática “está visualizada, identificada y se está generando una concientización que es importante. Como problema social, está vinculado al patriarcado, al machismo pero sí hoy es un problema importante para visibilizarlo”.
Giuliana, Miguel y Lucas
En cuanto a sus trabajos que realizó sobre los casos Giuli y Portu y Lucas Rotella comentó que en los ámbitos académicos y congresos donde los presentó “los recibieron con sorpresa porque después del 21 de marzo del 2010, que fue casi un espectáculo de la violencia, y del caso de gatillo fácil brutal de Lucas, en las elecciones volvieron a elegir a las mismas autoridades” y añadió: “También causa sorpresa que los casos sucedieron muy seguidos uno de otro en una ciudad del interior de la provincia cuando a nivel nacional hay una mirada muy porteñocéntrica”.
Carabaja resaltó que también es llamativo analizar qué ocurre con las protestas, movilizaciones, uso del espacio público en las pequeñas ciudades.
“Lo que me interesó de los casos de Baradero, que es un estudio que lo continuó, es ver los distintos actores de la comunidad, los docentes, el periodismo, los jóvenes, cómo los incorporaron. Y observé una mirada politizada de los jóvenes que ubicaban los eventos en una línea histórica en continuidad con la dictadura militar en el sentido que en Baradero hay una autoridad autoritaria que no paró”.
A la licenciada además le llamó la atención el debate que se dio en toda la sociedad sobre ambos casos mencionados. “Baradero debatió lo que les pasó y eso no es muy fácil de hallar. A mí me sirvió para pensar que la violencia es un terreno de muchísimo debate, inacabado, porque si vuelvo a entrevistar a las mismas personas seguro tienen más para contar”.
Fuente: Nota escrita y publicada por «La Autentica Opinión»
Fotos: Facebook Frente Vecinalista Baradero












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