Está en su oficina, sin luz ni agua. Afuera hay unos 50 policías, que responden las órdenes del gobernador radical, Arturo Colombi, a quien acusó de «ordenar un golpe a la democracia»
El palacio municipal de Mercedes se encuentra rodeado de policías, sin luz ni agua. No hay servicios a la comunidad. Ni siquiera sepelios. Nada. Sucede que desde el martes el intendente electo del Frente para la Victoria (FpV), Víctor Cemboraín, se encuentra atrincherado en su oficina, luego de que el Concejo Deliberante impidiera su asunción y en su lugar tomara juramento a su compañero de fórmula, el radical Raúl Levy. El jefe comunal acusó al gobernador radical de Corrientes, Ricardo Colombi, de «ordenar un golpe a la democracia».
«Acá estamos muy complicados y ansiosos por lo que pueda pasar. No tenemos energía ni agua potable. No sé qué pasa afuera porque no puedo ver las noticias. Ni siquiera puedo usar el baño», contó el intendente electo. «Estoy preso en mi casa. Es un atropello a la democracia», sintetizó.
«Ayer vinieron cuatro policías a convencerme de que deponga la actitud, pero yo tengo fueros y un pueblo que me votó. Tengo un mandato que cumplir. Los policías dicen que reciben órdenes directas del gobernador», contó.
«Mi delito fue ganarle una elección a Colombi en su propio terreno (el gobernador es oriundo de Mercedes). No lo perdona», agregó.
En la sesión del martes, los concejales del radicalismo rechazaron su pliego de intendente electo y no lo dejaron asumir, con el argumento de que pesa sobre él una reciente condena de 8 meses de prisión en suspenso por haberle pegado una trompada al entonces jefe comunal, el radical Jorge Molina, en medio de un conflicto político ocurrido en 2009.
Sin embargo, Cemboraín apeló el fallo ante el Superior Tribunal de Justicia local, por lo que considera que no hay sentencia firme y tiene derecho a asumir. «Los concejales no pueden expresarse como si fueran jueces», sostuvo.
Por eso, el martes mismo ingresó al municipio acompañado de diputados nacionales y provinciales del kirchnerismo y tomó juramento en el despacho municipal, sin la presencia de concejales opositores, pero ante un escribano público. También asumieron los miembros de su gabinete.
La dirigencia provincial del Frente para la Victoria, que denunció el hecho como un «golpe institucional orquestado por Colombi», se reunirá mañana en la localidad, distante 250 kilómetros de la capital provincial, para brindar nuevamente su apoyo al jefe comunal electo. Mientras, esta tarde se realizaba una concentración de vecinos que lo votaron frente al palacio municipal.
La manija la tiene ahora la Justicia provincial. El abogado de Cemboraín, Armando Aquino Britos, declaró a Radio Dos que presentó una medida cautelar ante el Superior Tribunal de Justicia, que ya se declaró competente.
Además de la «falta de sentencia firme» y de la «violación del sistema republicano», Aquino Britos argumentó que el Concejo Deliberante lo inhabilitó «por una mayoría muy ajustada, de seis miembros sobre cinco, cuando se necesitan dos tercios».
Infobae.com











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