Con todas las condiciones que tenía para ser eficaz en lo que se le encomendara, a don Arturo Jauretche el máximo cargo que le llegó desde la política fue la presidencia del Banco de la Provincia de Buenos Aires en épocas del gobernador Domingo Mercante.
Jauretche comenta en uno de sus libros parte de esa experiencia y señala que, de todos los empleados que había conocido, los de banco eran los más honestos ya que, pese a vivir tentados por el delito en forma permanente, eran muy pocos los que cedían y lo hacían por el honor que les significaba una conducta intachable.
Hace escasos días, el comentario de Jauretche se vio respaldado por la actitud de un empleado de la sucursal local del banco provincial.
Un jubilado de nuestra ciudad recibió una llamada telefónica a su casa y quien llamaba era el Sr. Mauro Luna, del Banco de la Provincia, quien le preguntó: ¿Ud. es fulano de tal?; ante la respuesta que lo confirmaba, Luna se disculpó y le hizo saber al jubilado que le había pagado dinero de menos. Conviene apuntar que el jubilado, habiendo percibido la mensualidad sumada al medio aguinaldo, no se había dado cuenta del faltante.
«Por favor pase por el banco que le voy a pagar los $ 690 que le di de menos» cerró Luna y el jubilado quedó tan emocionado y gratificado, que hizo llegar su relato a El Diario para que el gesto del empleado bancario fuera destacado.
El Diario de Baradero











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