Con saco, la cara tallada de arrugas y un pucho en la boca, es como recuerdo a ese hombre que desde mi mirada adolescente lo contemplaba frente al pizarrón escribiendo en ingles. Inquieto, simpático, se movía por todo el salón hablando en ese idioma poco acorde a su aspecto.
Terminada la hora desaparecía, pero antes, con el timbre del recreo, buscaba dentro del saco el atado de Malboro y prendía un cigarrillo.
Me generaba curiosidad, parecía sacado del abasto, de alguna milonga, pero hablando en otro idioma, y para sumarle más intriga trabajaba en la aduana.
Después con el tiempo al llegar plenamente a adulto, las cosas se empiezan a igualar y supe que ese hombre que vivía a una cuadra de mi casa era Maco Peris, un hombre pasional que se devoró la vida haciendo lo que le gustaba, nunca se enriqueció materialmente pero era millonario en amigos, mesas de café, filosofía y la sabiduría que da la calle.
Pasional, como el tango, esa música que de joven lo enamoró y lo llevó a conocer a los más grandes cantantes, músicos y autores de ese estilo nacido en los barrios de la vieja Buenos Aires.
TANGUERO, HINCHA DE RIVER Y PERONISTA, así lo describe uno de sus hijos, Leonardo, cuando recuerda a su padre.
“Cuando mueren los papás de mi viejo el era chico en el año 40, ellos tenían el bar donde estaba el Arca que hoy funciona la pizzería de Marconi y a los 18 años se fue a vivir a Buenos Aires.
Trabajó en una empresa naviera inglesa y ahí aprendió inglés, después entró en la aduana en el año 50 por ahí.
A ese trabajo lo manda mi padrino que fue Ministro de Marina de Perón, lo manda con una carta de recomendación pero no sirvió de mucho, lo mandaron a trabajar de ordenanza , estuvo en la aduana y después se vino a Baradero y arrancó dar clases en el Asprella, Industrial, Berisso, estuvo en varias escuelas. También trabajó en la aduana de San Pedro y una época estuvo en un resguardo de aduana que había acá en la ciudad».
Quizás viviendo en el lugar equivocado de acuerdo a sus gustos y pasiones, Maco siempre fue autentico y sus hijos mamaron desde chicos sus fanatismos, escuchándolo o compartiendo sus historias
«Mi viejo era fanático del Tango, Perón, Evita y River, porque él tuvo la suerte de vivir el año 42 en Buenos Aires y vivió todo lo que fue el peronismo y la época de oro del tango.
Conoció a mucha gente, mi viejo era un personaje se metía en todos lados. Recuerdo que contaba que como él siempre volvía de la milonga a las cuatro, cinco de la mañana y pasaba por el edificio del Ministerio de Desarrollo Social y estaba Evita atendiendo a la gente a las cinco de la mañana. Esos recuerdos siempre te emocionan cuando uno ve una película de Evita y sabe que esas historias son reales, que tu papá las vivió».
A Maco se lo vinculaba fundamentalmente con el tango y había motivos, él entabló amistad con los más grandes de la música ciudadana. Hasta logró que un baraderense cantara con la orquesta de Aníbal Troilo y que pichuco diga que fue el mejor cantante de tango que escuchó
«Mi viejo, una vez llevó a un hombre de Baradero que era portero de Refinería, José Benincasa a cantar con Troilo, siempre decía que fue lo mejor que escuchó y que Troilo había quedado deslumbrado, lo quería incorporar como la voz de la orquesta , pero no quiso se volvió a nuestra ciudad, de no ser así Benincasa hoy sería una leyenda del tango».
Con el correr de los años y ya con la familia completa, Maco nunca abandonó sus viajes a Bs. As. y el paseo lo disfrutaban todos
«También recuerdo que cada vez que íbamos a Buenos Aires pasaba por la casa de Atilio Stampone y les dejaba unos cajones de durazno, también íbamos a lo del Polaco Goyeneche, o se encontraba con Leopoldo Federico. Cuando se volvieron a realizar los festivales, fueron a contratar a Leopoldo Federico y cuando les dijeron que iban de parte de Maco, Federico ni quiso firmar contrato, si está Maco de garantía nosotros vamos. Nos recitaba las formaciones de River de aquella época, nos hablaba de Perón y Evita, cuando podía se iba a Capital Federal. Mi viejo era realmente un personaje.”
Si bien la letra del tango Pasional habla del amor, igual elegimos ese nombre para definir a Maco Peris, quien se aferró a las pasiones y vivió su vida sin limitaciones ni grandes ambiciones, dejando su huella, su recuerdo en toda la comunidad.
Gracias Leo por compartir esta historia.















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