La Cámara Alta tuvo su primera sesión ordinaria del año. La vicegobernadora Verónica Magario y el presidente del bloque de Fuerza Patria, Sergio Berni, protagonizaron tensos cruces.
por Jorgelina Naveiro – Diario Tiempo Argentino – 24/Jun/2026
Después de seis meses de inactividad, el Senado bonaerense tuvo este miércoles su primera sesión ordinaria del año. En el recinto se designó a parte de los representantes del Consejo de la Magistratura, se sancionaron varios proyectos de ley y hubo debate por los cambios en el régimen de zona fría. Sin embargo, la nota política volvió a quedar del lado del oficialismo, donde la interna peronista se expuso una vez más.
La vicegobernadora y presidenta del cuerpo, Verónica Magario, y el titular del bloque de Fuerza Patria, Sergio Berni, protagonizaron recurrentes cruces a lo largo del encuentro por distintas cuestiones reglamentarias y políticas que volvieron a exhibir las tensiones entre el kicillofismo y el cristinismo.
Sergio Berni, presidente del bloque de UxP en el Senado bonaerense.
Ya en el arranque de la sesión Berni le reprochó a la presidenta del cuerpo el senador por el manejo de las licencias de tres de sus integrantes, los peronistas Florencia Saintout y Gabriel Katopodis (que renovaron sus licencias extraordinarias) y el libertario Diego Valenzuela, que volvió a sumarse al cuerpo y por esto su licencia quedó sin efecto. «Estoy mareado. No sé ni cuántos senadores somos», la chicaneó y pidió «ordenar el desorden» de las licencias que, a su entender, eran «irregulares».
Magario le contestó que se acababa de votar la renovación que es por seis meses y que todo estaba en orden. Pero Berni insistió y hasta mocionó por «regularizar» las licencias. La propuesta fue rechazada por el resto de los bloques, pero dejó en evidencia una vez más que la interna no cede dentro de Fuerza Patria y suma cada día más tensión.
Dardos de Ishii a Kicillof
A este escenario se sumó el senador y vicepresidente del cuerpo, Mario Ishii, quien aprovechó la sesión para lanzar críticas directas contra el gobernador Axel Kicillof al hablar de los dos proyectos que presentó para declarar la emergencia alimentaria y sanitaria en la provincia. Las iniciativas no lograron los dos tercios para ser tratados sobre tablas y pasaron a comisión, lo que desató el malestar del exintendente de José C. Paz.
Al hacer uso de sus 5 minutos reglamentarios, Ishii aseguró que la gravedad de la situación social en el Conurbano exige una respuesta inmediata y no admite dilaciones legislativas. Describió un panorama crítico en materia social y sanitaria. Habló de hospitales desbordados, crecimiento de las ollas populares y pérdida del poder adquisitivo en los sectores populares. «La discusión política está tapando los desastres que hay en el Conurbano, que se está incendiando”, lanzó.
«No me interesan los colores políticos, me interesa la emergencia que no se cuánto tiempo más va a durar. El hambre y los hospitales saturados, desbordados de gente. Hay más de 80 ollas populares en cada distrito, cola de gente buscando comida», dijo, e interpeló a sus pares: «Quiero pedirles que se fijen cómo está sufriendo la gente. Los invito a caminar un poco el Conurbano para ver la realidad. No se puede no mirar a los que lo están necesitando en este momento. Somos representantes del pueblo, no empleados del Ejecutivo».
En otro tramo de su discurso, le apuntó directamente a Kicillof. “El gobernador no quiso que se trate sobre tablas, entonces también le compete a la provincia de Buenos Aires. Yo lo invité a que camine un poco por el Conurbano, pero no lo ha hecho», disparó.
La condena a CFK y la factura de Berni a Magario
La tensión aumentó cuando, pasados los 5 minutos reglamentarios, Magario le indicó a Ishii que se había terminado su tiempo de exposición y ordenó cortarle el micrófono. La decisión generó el inmediato malestar de Berni, quien salió en defensa de Ishii y cuestionó las restricciones en el uso de la palabra. «No me parece correcto que en este recinto se le corte el micrófono a nadie», dijo y mocionó para que pudieran todos los legisladores hablar más tiempo del reglamentario por la inactividad del Senado en lo que va del año.
Como la moción fue rechazada por los bloques, el exministro de Seguridad aprovechó su intervención para cuestionar además la inactividad legislativa de los últimos meses. «Hace seis meses que no funcionamos. Durante esos seis meses pasaron muchas cosas en la provincia de Buenos Aires», sostuvo, y enumeró el cierre de pequeñas y medianas empresas, la pérdida de puestos de trabajo y el deterioro de la infraestructura vial bonaerense. También cargó contra el impacto del ajuste nacional sobre la Provincia, aunque aclaró que el perjuicio recae sobre los bonaerenses y no sobre Kicillof.
En otro tramo de su discurso, recordó que se cumplió un año de la «injusta condena» contra Cristina Fernández de Kirchner. «No hay una sola prueba testimonial ni pericial que indique lo contrario. Me parece que se la ha atacado por defender los intereses de la nación, de la grandes mayorías», dijo y comenzó a enumerar medidas de la gestión de CFK.
En medio de su racconto, Magario le recordó que le estaba terminando el tiempo y ahí subió la tensión política en el recinto ya que Berni le pidió que no lo apurara debido a que estaba hablando de la persona -por la expresidenta- que «la hizo dos veces vicepresidenta» a ella, en referencia al cargo de vicegobernadora.
Magario se cruzó con Berni en el Senado.
Y le recordó también que «por su grandeza» convocó a Kicillof «en momentos en que el gobernador, desde su mirada de izquierda, escribía en contra de las medidas de Néstor Kirchner». «La presidenta le abrió la puerta, lo llevó como gerente de Aerolíneas, lo hizo viceministro y ministro de Economía, y todos trabajamos para que sea diputado nacional», apuntó Berni. «Se terminó su tiempo», lo interrumpió Magario. Y Berni le retrucó antes de quedarse sin micrófono: «Qué lástima porque Ud. viene de una familia que sabe lo que son las proscripciones, que fue exiliada».
Al filo del final, el presidente del bloque oficialista volvió a pedir la palabra para proponer que, ante la falta de actividad del Senado durante estos meses, el Poder Ejecutivo recupere parte de los gastos de funcionamiento del cuerpo para destinarlos al sistema de salud. Quiso mocionar y votar, pero la vicegobernadora le respondió que, para eso, debía presentar un proyecto formal.
Lo que se aprobó
Fuera de la interna aunque no sin polémica, los senadores eligieron a la mitad de los representantes para el Consejo de la Magistratura. Los que lograron el consenso fueron los senadores Berni y Fernando Coronel por Fuerza Patria y la libertaria María Luz Bambaci, que responde a Sebastián Pareja. Por falta de acuerdo, quedaron dos cargos más que debe designar el oficialismo y uno más que le corresponde al PRO.
Además, obtuvo sanción definitiva el proyecto para crear el Registro Provincial de Cadáveres No Identificados, impulsado por los diputados oficialistas Facundo Tignanelli y Rubén Eslaiman, con el objetivo de fortalecer investigaciones sobre personas desaparecidas o extraviadas, como así también los cambios al Régimen Previsional Especial para Combatientes de Malvinas.
Por último, también se convirtió en ley la iniciativa que obliga a incorporar pictogramas en el transporte público bonaerense, una medida orientada a mejorar la accesibilidad comunicacional en terminales, paradas y unidades de transporte.










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