La importación de una vivienda prefabricada desde China por parte de una familia de Santa Fe volvió a poner sobre la mesa el impacto que estas soluciones habitacionales pueden tener en la industria argentina. Según consignó Rosario3, la construcción, de 72 metros cuadrados, tuvo un costo de unos 700 dólares por metro cuadrado —incluidos flete y trámites aduaneros—, muy por debajo de los valores que demanda una obra tradicional en el país.
2/Jul/2026
La Plata (Por InfoGEI).- Ante este escenario, Franco Gagliardo, titular de la firma Obring y miembro de la Cámara Argentina de la Construcción, señaló en diálogo con Radio 2 que estas viviendas industrializadas ofrecen una alternativa interesante para usos específicos, como campamentos mineros, desarrollos en zonas remotas o proyectos que requieren rapidez de ejecución.
Sin embargo, fue contundente al afirmar que no representan una amenaza para la construcción convencional, sino que ambos sistemas tenderán a coexistir. Para Gagliardo, el verdadero desafío del sector no pasa por resistir la llegada de estos productos, sino por reconvertirse y adoptar nuevas tecnologías que permitan elevar su competitividad.
El empresario también advirtió que la presencia de proveedores chinos ya empieza a presionar los precios de las viviendas industrializadas fabricadas en Argentina, y confirmó que cada vez son más los desarrolladores privados que importan desde el gigante asiático insumos como puertas, sanitarios y griferías, seducidos por el equilibrio entre calidad y costo que ofrecen esos productos. (InfoGEI)










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