Un conjunto de organizaciones científicas, médicas y de la sociedad civil expresó su firme oposición a la Resolución MSAL N° 796/2026, publicada por el Ministerio de Salud en el Boletín Oficial. La norma reduce el mensaje preventivo en cigarrillos electrónicos, tabaco calentado y bolsas de nicotina a una única frase: «Este producto contiene nicotina que es altamente adictiva».
9 julio, 2026
La Plata (Por InfoGEI).- Para los críticos, la medida profundiza un retroceso iniciado con la resolución anterior (MSAL N° 549/2026), que ya había abierto la puerta al registro y comercialización de estos dispositivos. Sin embargo, el punto más alarmante es la asimetría comunicacional: mientras los cigarrillos tradicionales mantienen advertencias rotativas que mencionan cáncer, enfermedades cardiovasculares y daños ambientales, los productos emergentes apenas aluden a la adicción. Esta disparidad, advierten, induce a una falsa percepción de inocuidad, especialmente entre los jóvenes.
Los especialistas subrayan que los vapeadores y cigarrillos electrónicos exponen a los usuarios a partículas ultrafinas, metales pesados y toxinas como formaldehído y acroleína, vinculadas a lesiones pulmonares, el síndrome EVALI y efectos cardiovasculares. Las bolsas de nicotina, por su parte, presentan riesgos de intoxicación accidental en niños, irritación oral y consumo encubierto en ámbitos escolares, además de la incógnita sobre sus consecuencias a largo plazo.
Las entidades firmantes —entre ellas la Unión Antitabáquica Argentina (UATA), la Fundación Interamericana del Corazón, la Asociación Argentina de Tabacología (AsAT) y la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR)— exigen al Ministerio de Salud una rectificación urgente. Demandan advertencias rotativas y específicas para cada tipo de producto, mensajes diferenciados según la vía de administración y alertas sobre daño cerebral en adolescentes, riesgos respiratorios, cardiovasculares, intoxicaciones y perjuicios durante el embarazo.
Fiscalización rigurosa
Asimismo, reclaman una fiscalización rigurosa en coordinación con la ANMAT, provincias y municipios, para frenar la comercialización de productos no registrados. Instan a los gobiernos locales a prohibir la publicidad, restringir la venta en entornos escolares, eliminar sabores atractivos y reforzar los decomisos.
Advertencia categórica
El comunicado cierra con una advertencia categórica: la salud pública no puede estar al servicio de un nuevo mercado de nicotina. La regulación debe prevenir daños y proteger a las nuevas generaciones de la adicción, no legitimar productos plagados de incertidumbres. (InfoGEI)










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