Inicio

Interés general

A los 75 años, murió Alberto Laiseca

A los 75 años, murió Alberto Laiseca

A los 75 años, murió Alberto Laiseca

24/12/2016

Categoría: Interés general, xHoy2

Compartir:

2331695w620

Una de las voces más originales de la literatura argentina falleció este jueves en la ciudad de Buenos Aires. Fue autor de más de 20 libros, tallerista de larga trayectoria y creador de un género literario conocido como «realismo delirante».

El escritor Alberto Laiseca, una de las voces más originales de la literatura argentina, falleció este jueves a los 75 años en la ciudad de Buenos Aires, fue autor de más de 20 libros -entre los que se destaca la mítica novela «Los Sorias»-, tallerista de larga trayectoria y creador de un género literario conocido como «realismo delirante», con el que generó una importante influencia generaciones de escritores.

Laiseca nació en Rosario el 11 de febrero de 1941 y pasó su infancia en Camilo Aldao, un pueblo ubicado entre las provincias de Córdoba y Santa Fe que lo declaró Ciudadano Ilustre en 2010.

Ese lugar lo marcó profundamente por dos hechos fundamentales: fue la zona donde comenzó a imaginar historias y donde experimentó una tormentosa relación con su padre. «La cabeza de mi padre», uno de sus relatos de terror, da cuenta de esa experiencia.

En un homenaje realizado en el Centro Cultural Rojas en 2014, Laiseca recordó «estar en el patio de la casa de papá, en un día de verano, sentado en la tierra, imaginando cosas y, también, esperando a mi pandilla, que eran seis chicos con los que salíamos a hacer aventuras. Sus madres me odiaban, porque decían que mandaba más yo que ellas, y era verdad. Esas eran las cosas que me ayudaban a no volverme loco», relató el escritor sobre el pueblo que lo acompañó en su memoria hasta el último día de su vida.

Menospreciado por su padre y abandonado a su suerte, Laiseca viajó a Buenos Aires y tuvo que rebuscárselas para sobrevivir: fue cosechero, empleado telefónico, corrector de pruebas de galera, durmió en la calle, pasó hambre, vivió en muchas pensiones, pero nunca dejó de escribir.

«La pasé muy mal en una época de mi vida. Pensaba mucho en el suicidio, fueron décadas así, hasta que un día unos amigos me prestaron un grabador a cinta. Ahí empecé a hacer relatos, discursos, puteadas. Eso me salvó», contó alguna vez.

Gracias a su voluntad desmedida y su imaginación desbordada, fue creando con el tiempo un estilo tan extraño como personal: el llamado «realismo delirante», un género literario personal que trabaja con la realidad a partir de la exageración y donde las cosas cambian su dimensión para ser miradas, pensadas y narradas desde una nueva concepción espacio-temporal.

La gallina degollada, de Horacio Quiroga, por Laiseca.

Una de las obras que mejor representa ese género es «Los Sorias» -considerada por Ricardo Piglia como «la mejor novela que se ha escrito en la Argentina desde ‘Los siete locos'»-, donde Laiseca narra la historia de una civilización durante el reinado mundial de tres dictaduras: Soria, Unión Soviética y Tecnocracia. Esta monumental obra de más de 1.300 páginas -la más extensa de la literatura argentina- le llevó diez años de escritura y otros quince para poder publicarla.

Según sus propias palabras, esa novela representa «la búsqueda de la totalidad», a partir de una exploración de la naturaleza del poder. En una entrevista concedida a Télam, el escritor sostuvo que «junto con el amor, el poder es una de las cosas más importantes del mundo: la pregunta es qué vas a hacer con él, cómo te vas mover. Mientras estás trabajando para conseguirlo tenés que saber para qué mierda lo querés».

Experto en la obra de Edgar Allan Poe y admirador de Stephen King, Laiseca trazó en su literatura una mitología de la magia negra, las ciencias ocultas, la paranoia técnica, las formas de la conciencia, las religiones y la guerra, tema que lo fascinó a lo largo de toda su producción.

Además de consagrar su vida a la escritura de cuentos, poemas y novelas inclasificables como «La mujer en la muralla», «Matando enanos a garrotazos», «Aventuras de un novelista atonal», «La hija de Kheops» o «El gusano máximo de la vida misma», Laiseca realizó talleres literarios durante más de veinte años, marcados por un trabajo con la imaginación que difiere del método de otros espacios de escritura.

Selva Almada, Sebastián Pandolfelli, Leonardo Oyola, Leandro Ávalos Blacha, Natalia Rodríguez Simón, Alejandra Zina, Gabriela Cabezón Cámara, Odiseo Sobico, Juan Guinot, Martín Hain, Marcelo Guerrieri, Alan Ojeda y Valeria Tentoni son algunos de los escritores que pasaron por el taller de Laiseca, conocido en ese ámbito como Lai.

Obsesionado con la Guerra de Vietnam, de la que quiso participar enviándole una carta al presidente Lyndon B. Johnson para que lo dejara ir a pelear contra los «ateos bolcheviques», esperó más de 50 años para dar su visión del conflicto bélico en «La puerta del viento», novela publicada en 2014. «Reconozco que esta novela es tan políticamente incorrecta que puede significar el fin de mi carrera como escritor», dice al comienzo del libro.

A pesar de haber sido reconocido en su momento por escritores como Fogwill, Piglia y César Aira, Laiseca pasó muchos años en la marginalidad, sin obtener traducciones ni premios, hasta que en 2002 realizó el programa televisivo «Cuentos de terror», emitido por el canal de cable I-Sat.

Ese ciclo televisivo, donde se lo puede ver en un cuarto oscuro fumando un cigarrillo y narrando cuentos de Poe, Lovecraft, King, John Collier, Horacio Quiroga y Manuel Mujica Láinez, entre muchos otros, le permitió mostrar sus dotes actorales y hacerse más visible para el gran público.

Esa primera aparición televisiva lo llevó a trabajar en cine en varias oportunidades: el documental «Deliciosas perversiones polimorfas» (2004), de Eduardo Montes-Bradley; y las películas «El artista» (2009) y «Querida voy a comprar cigarrillos y vuelvo» (2011), de Mariano Cohn y Gastón Duprat.

«Hay que tener una fe absoluta en la victoria final. Hay que trabajar y trabajar, y también vivir más. Si no vivís más, no vas a escribir mejor», dijo el escritor en más de una oportunidad.

Una de sus últimas apariciones en público fue en Dain Usina Cultural, donde presentó «La madre y la muerte», versión libre del cuento de Hans Christian Andersen «Historia de una madre», con ilustraciones de Nicolás Arispe. En esa ocasión, emocionado, Laiseca habló sobre el miedo, tema latente en toda su obra: «El miedo te ayuda a crecer no solamente en la literatura, sino en la vida. Lo que pasa es que a veces el miedo puede ser superior a tu destino. Si vas a la guerra seguro te quitás el miedo, pero podés salir muerto».

El «Conde Lai», como le llamaban sus conocidos, configuró una obra fuera de serie atravesada por todos los elementos que lo fascinaban: la literatura de terror, los fantasmas, el esoterismo, la guerra, todas las formas del poder, el humor implacable y, ante todo, el delirio que vive en el fondo de cosas aparentemente normales. Su obra, como su vida, fue única. Ahora solo queda leerlo.

585c2a6704609_645x362

Por Juan Rapacioli

Telam

Comentarios de Facebook

Últimas noticias

Empresarios bonaerenses reclamaron a Vialidad Nacional por el estado de las rutas

Empresarios bonaerenses reclamaron a Vialidad Nacional por el estado de las rutas

La Federación del Nucleamiento Empresarial del Noroeste Bonaerense reclamó a Vialidad Nacional por el estado crítico de las rutas de...

“Inviolabilidad de la propiedad privada”, un sinónimo de  extranjerización

“Inviolabilidad de la propiedad privada”, un sinónimo de extranjerización

Organizaciones campesinas y académicos advierten que el proyecto de “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada” elimina límites a la...

Caputo y el viejo truco de diferir los pagos para maquillar las cuentas fiscales

Caputo y el viejo truco de diferir los pagos para maquillar las cuentas fiscales

La deuda flotante del Estado llegó a $ 3,6 billones al término del primer semestre. El «pagadiós» abarcó compensaciones por...

Efectos del ajuste: los pueblos aislados por el cierre del Correo

Efectos del ajuste: los pueblos aislados por el cierre del Correo

Como una remake acelerada del menemismo, LLA desmanteló 300 oficinas y recortó más de 7000 trabajadores de la empresa estatal....

Interna peronista: la pulseada entre Kicillof y los Kirchner se profundiza de cara a 2027

Interna peronista: la pulseada entre Kicillof y los Kirchner se profundiza de cara a 2027

La tensión en el peronismo bonaerense escaló en las últimas semanas a un nivel de confrontación abierta. El conflicto central...

Publicidades

Giorgi Plan Rombo Colegio de Arquitectos Buenos Aires ABC Clean

Noticias relacionadas

Economía

Empresarios bonaerenses reclamaron a Vialidad Nacional por el estado de las rutas

Empresarios bonaerenses reclamaron a Vialidad Nacional por el estado de las rutas

La Federación del Nucleamiento Empresarial del Noroeste Bonaerense reclamó a Vialidad Nacional por el estado crítico de las rutas de...

Leer nota

Interés general

“Inviolabilidad de la propiedad privada”, un sinónimo de  extranjerización

“Inviolabilidad de la propiedad privada”, un sinónimo de extranjerización

Organizaciones campesinas y académicos advierten que el proyecto de “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada” elimina límites a la...

Leer nota

Interés general

Efectos del ajuste: los pueblos aislados por el cierre del Correo

Efectos del ajuste: los pueblos aislados por el cierre del Correo

Como una remake acelerada del menemismo, LLA desmanteló 300 oficinas y recortó más de 7000 trabajadores de la empresa estatal....

Leer nota

Ciencia

Un centro oftalmológico argentino suma su séptimo «Óscar de la retina»

Un centro oftalmológico argentino suma su séptimo «Óscar de la retina»

El “Charles Centro Oftalmológico”, fundado por el médico marplatense Martín Charles, recibió en el congreso de la Sociedad Americana de...

Leer nota