La denuncia llegó a la Comisaría Vecinal 3C de la Policía de la Ciudad 22 minutos después de las 14. Un llamado telefónico había llegado a la sede de la AMIA, en el barrio porteño de Balvanera, para advertir sobre una bomba en el lugar. La Policía Federal investigó la amenaza: la división Explosivos con canes revisó el lugar por casi dos horas. “Terminó la inspección con resultado negativo”, explicaron fuentes oficiales a Infobae poco antes de las 16.20.

A modo preventivo, se realizaron los cortes de calles pertinentes en la zona. Desde AMIA aclararon que la mutual judía siguió “funcionando como siempre, sin evacuación”, y que se trató de una “revisión preventiva”.

Un comunicado de la mutual judía al que accedió este medio explicaba que, “como parte de los procedimientos preventivos”, la división Explosivos de la PFA, junto a canes detectores de explosivos, se encargó de la revisión, “circulando por las instalaciones”.

Comentarios de Facebook