Actualmente nuestra ciudad cuenta con muy pocas bocas de cobro por el sistema Bapro, debido a que los comerciantes privados han desistido de brindar este servicio porque les demandaba mucho tiempo de trabajo, el pago era muy poco, la gente se enojaba con ellos por la espera y no le brindaban ningún tipo de seguridad, corriendo con todo el riesgo de contar con tanto dinero en efectivo en su negocio.
Uno de los pocos lugares que mantiene las bocas de cobro, dos en el edificio central y una en la sucursal de calle Avellaneda, es el Centro de Comercio. La institución por el momento decidió seguir con el servicio, pero mantiene reuniones constantes con las autoridades de Bapro para que mejore la rentabilidad, pues de esta manera se pone en riesgo la economía del centro.
Damián Mori, miembro de la comisión directiva, habló con BTI respecto a este tema:
“Por un lado tenemos que ver el negocio que hizo BAPRO cuando sacó este sistema para descongestionar su Banco, que es un sistema que en realidad no reditúa porque nosotros recibimos un cierto porcentaje por cada boleta cortada, lo cual ahora con el tema inflacionario, el aumento del sueldo y las cargas sociales en estos momento es un negocio que da perdida. Al Centro de Comercio hoy le está generando una perdida abultada mensual mantener este servicio. El debate interno se genera, porque parte de la comisión no quiere endeudar al Centro porque es lógico, también está la parte social, la que en estos momentos está defendiendo el presidente con el tema de que no hay lugares de cobro en Baradero, nosotros no podemos dejar a la sociedad desamparada de este tipo de servicios, ni a la gente que trabaja en el BAPRO que es gente del Centro de Comercio que ha trabajado muchísimos años obviamente que estamos en la misma disyuntiva y se torna difícil cada día porque obviamente vienen los aguinaldos que tenemos dos en el año y eso genera que la perdida este mes sea mucho mayor que la meses anteriores.
Se tarda en cobrar porque todas estas cuestiones tienen una cierta burocracia, una facturación que hay que enviar, de ahí se toman los treinta días para pagarte esa factura, entonces cuando nosotros recibimos esa plata ya pasaron 45 o 60 días y ahí te genera complicaciones porque nosotros tenemos que pagar las cargas sociales y los sueldos y se generan los agujeros grandes en la economía del Centro.
La decisión es continuar abierto y tratar de brindar el mejor servicio. Que la gente entienda que a uno no es que le encanta que la gente esté dos horas esperando el pago, nosotros tenemos dos cajas, más la caja de socios que es un servicio para poder darle más agilidad al socio, tenemos la sucursal de calle Avellaneda, todo en pos de la sociedad eso fue un poco la idea general, cuando se generó la sucursal de Avellaneda fue porque al cierre del banquito ferroviario la gente de la estación se quedaba sin nada.
Además hay un desfasaje por la inflación, vos calcula que ellos no subieron el valor de corte de boleta y sí te subieron los valores de los empleados, porque nosotros por convenio ahora la cámara de comercio aumenta el 23% a los empleados y ese costo nosotros lo vamos a pagar en junio con el aumento del sueldo, más el aumento de las cargas sociales o sea que te queda desfasadisimo el corte del precio que te paga BAPRO.
Tuvimos una reunión ayer con el gerente zonal de BAPRO mostrándole la situación real que ellos la están viviendo en todos lados, porque les cierran los BAPROS chicos porque obviamente le lleva mucho tiempo, no les da ganancia y entonces es complicado».













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