Por primera vez, y desde el municipio, a través de la Dirección de Derechos Humanos y trabajando en equipo con otras áreas, se logró recuperar la verdadera identidad de origen de una mujer radicada en La Emilia (San Nicolás).
Esta mujer descubrió que tenía dos partidas de nacimiento, ambas con datos que contenían varias irregularidades, una que acreditaba haber nacido en Baradero y la otra nacida en San Nicolás como parte de una serie de desprolijidades que culminaban en un expediente de adopción sospechoso.
Con la ayuda de la familia de crianza y después de trabajar interdisciplinariamente con el registro civil de nuestra ciudad, el hospital Lino Piñeyro, el área de Acción Social del Municipio de San Nicolás al igual que el Juzgado de Familia del mencionado distrito, se logró llegar al objetivo que era conocer el origen biológico y obtener los datos fidedignos de quienes eran los familiares de sangre de Patricia S.
Cabe acotar que Baradero tiene dos ordenanzas vigentes que permiten estas acciones de acceder a los datos de quienes sospechan sobre su verdadero origen biológico. Una de esas ordenanzas tiene una historia muy particular, había sido aprobada por el Concejo, vetada por el ejecutivo de la anterior gestión y aprobada nuevamente por votación con los 2/3 de los ediles. Ese salto de calidad en materia legislativa dado oportunamente puso en valor la necesidad que el estado, en este caso el municipal, cuente con las herramientas necesarias para reparar los errores que el mismo estado produjo en su momento permitiendo que un derecho fuese vulnerado.
Esta noticia dada a conocer públicamente por la Dirección de Derechos Humanos, cuenta con el aval de las personas que forman parte de esta historia.
Hoy Patricia, cuyo verdadero nombre de su anterior historia es Soledad, pudoreconstruir su pasado, saber cómo se llamaba antes de ser Patricia, su verdadera historia y está a punto de encontrase con toda su familia biológica.
BTI dialogó con el Director del área, Luis Verdina, quien además es fundador de la Agrupación ¿Quiénes Somos? que precisamente se formó para ayudar en la búsqueda a todas las personas que dudan de su origen biológico.
¿Cómo llega este caso a la Dirección a tu cargo?
“Nos llaman por teléfono a la dirección de Derechos humanos- vamos a ponerle un nombre Patricia-, Patricia es de La Emilia, perteneciente al distrito de San Nicolás. Me plantea que cuando un día su madre de crianza se fue de viaje, revolviendo los papeles sospechando sobre su origen biológico- que a su vez la madre ya se lo había comentado en alguna oportunidad-, pero no le había dado demasiados datos con respecto a quienes eran sus padres biológicos, me dijo que había también un expediente de adopción en el juzgado de San Nicolás y cuando mencionó su apellido en San Nicolás empezaron a dar vueltas y nunca pudo tener acceso a una información que le correspondería por ley tenerla ya que cualquier persona que dude sobre su identidad y tiene un expediente de adopción como corresponde, el estado tiene la obligación de brindarle ese expediente para que conozca la identidad de sus padres, eso no había sucedido, indudablemente eso denotaba que había una anomalía y también descubre- dentro de esas anomalías- que tiene dos partidas de nacimiento, algo totalmente inconcebible, una nacida en Baradero con solamente el apellido del padre solo o sea que la parte donde dice hija de, totalmente en blanco, pero arriba en un cuadradito decía un apellido».
¿Ahí es donde interviene el hospital?
«En función de eso- el único dato certero que teníamos era más o menos la fecha en que había nacido Patricia- voy al hospital municipal, hablo con Marcelo Daubian y Mariano Davio, le entrego la nota correspondiente solicitando la posibilidad de poder acceder a los libros de parto-más o menos teníamos la fecha que podía llegar a ser- ese día llegamos a la conclusión que había habido tres partos, para colmo los tres eran nenas o sea que no podíamos descartar ninguna de las tres y había una en particular donde la mamá- la parturienta- tenía problemas psiquiátricos muy graves, los otros dos casos que había eran personas que al día de hoy acreditan tener sus hijas, ser verdaderamente la familia, y bueno nos quedo ese nombre ahí dando vuelta, lo que hicimos fue llamar a San Nicolás, interactuamos, les ofrecimos ayuda jurídica desde el municipio de San Nicolás- ya que ella pertenecía y tenía jurisdicción de San Nicolás el expediente de adopción al cual no le habían permitido acceder –la acompañan desde el municipio una abogada y una asistente social y logran determinar finalmente que la persona que nosotros sospechábamos que era potencialmente la candidata, era la persona correcta, ese expediente de adopción apareció y bueno al ver que intervino el estado municipal en el tema, indudablemente en el juzgado de San Nicolás tuvieron que ofrecerle toda la información de acuerdo a lo que la ley marca».
¿Se confirma que la mamá era esta señora?
«Por lo tanto se corroboró que la madre biológica era la persona que había tenido ese parto que ocurrió en el hospital Lino Piñeiro y que tenía como domicilio en el cuartel tercero. Finalmente la familia de esta persona todavía que tuvo otros hijos, vive en Baradero y ya después dejé para que ella continué ese contacto y obviamente nosotros nos ofrecimos para hacer de mediadores, para continuar con esta familia que desconocía toda esta situación».
¿O sea que aun no conoce a su «otra» familia?
«En pocos días Patricia va a venir de la ciudad, es una chica muy humilde y viene a Baradero a reencontrarse con sus hermanos biológicos, primos, tíos y todo el resto de la familia que de alguna manera logró recuperar».
¿Cómo lo tomó su mamá de crianza?
«La mamá de crianza estuvo siempre predispuesta a ayudarla, así como muchas veces la familia de crianza se niega a dar datos, en este caso fue distinto, la madre estuvo totalmente a predisposición, yo la llame en una oportunidad para decirle usted no tema que su hija la vaya a dejar o vaya a dejarle de decirle mamá porque usted la crió.
Además Patricia se entero que se llamaba Soledad, porque la mamá en su momento hasta que ella deja de salir de ese entorno biológico le había puesto un nombre que era Soledad y Patricia se lo puso el juez cuando hizo ese expediente un poco sospechoso».
¿Ella puede elegir o debe cambiar sus datos filiatorios ahora?
«Ahora queda en manos de Patricia de iniciar un juicio de filiación, cuando hablamos de juicio de filiación no es contra su familia de crianza, te estoy hablando para poder llevar el verdadero nombre y apellido que tuvo en su momento, pero eso queda al libre albedrio de la persona, no es una situación impuesta, ni compulsiva.
Lo más importante destacar es la actitud de la familia de crianza, de colaborar en todo momento en la búsqueda, así que creo que es una historia que terminó bien. A pesar de poner de manifiesto que el estado, que de alguna manera falló en su momento con todas estas desprolijidades, hoy después de tantos años el estado mismo es el que corrige esa situación anómala para que esta historia culmine como terminó».
















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