Los disparos fueron efectuados por hombres encapuchados que se movilizaban en una moto. Investigan si el hecho está relacionado con el atentado que sufrió el jefe comunal el fin de semana pasado

La densa trama del ataque que sufrió Damián “Peta” Bernarte, el intendente interino de la localidad cordobesa de San Francisco que fue baleado en la madrugada del domingo pasado, sumó anoche un nuevo capítulo violento: anoche, dos amigos del jefe comunal fueron también atacados a tiros cuando se encontraban en la puerta del hospital donde está internado el dirigente. De acuerdo con los primeros datos de la investigación, el ataque fue perpetrado por dos encapuchados que se movilizaban en una moto.

El hecho ocurrió cerca de las 21, en la puerta del hospital Iturraspe, donde Bernarte se halla internado en terapia intensiva después de que fuera baleado por Carlos Lucato, un odontólogo de 52 años y esposo de una empleada municipal, en el marco de una supuesta historia de infidelidad. Ahora, la Justicia investiga si el ataque de ayer tiene relación con el atentado que sufrió Bernarte.

El fiscal de instrucción de San Francisco, Oscar Gieco, explicó esta mañana en diálogo con medios locales que los dos amigos del intendente se encontraban en las escalinatas externas del hospital, cuando dos personas en una moto “efectuaron cuatro disparos a quemarropa pero no dieron en el blanco”. En ese sentido, el funcionario precisó a Canal 12 de Córdoba que los motociclistas no estaban con cascos. “Llevaban capuchas y, sin mediar palabra, dispararon con un arma calibre .32. Dos disparos impactaron en la escalinata y dos en la pared. No hubo heridos”, afirmó.

“Está claro que les tiraron a ellos, pero no les pegaron. Es muy extraño porque se trata de dos compañeros de fútbol del intendente que no participan en la política”, dijo Gieco, quien agregó que ambos habían llegado al hospital para visitar a Bernarte cada uno por su lado y que se encontraron casualmente allí.

El sector externo del hospital donde se produjo el ataque está muy cerca de la sala de terapia intensiva donde se encuentra internado el intendente, quien debió someterse a la extracción de uno de sus riñones tras ser baleado el domingo. ”Estamos investigando el móvil”, dijo el fiscal al ser consultado sobre si el hecho pudo tener que ver con lo ocurrido hace algunos días.

Al respecto, Gieco aclaró que también investigan si en el hospital hay personas internadas vinculadas a casos de “narcomenudeo y robo de motos”, ya que San Francisco es una ciudad “caliente”, que limita con Frontera, provincia de Santa Fe. De hecho, de acuerdo con el relato de testigos, se observó que los encapuchados se dirigieron hacia esa localidad luego de disparar las cuatro veces. Es por eso que el fiscal ordenó peritar las filmaciones de las cámaras de seguridad para tratar de identificarlos. Por ahora, siguen prófugos.

Bernarte se retiraba de un festejo por el Día del Empleado Bancario y, en momentos en que iba a abordar su auto, fue interceptado por Lucato, quien le disparó con un arma calibre 22. Tras balear al intendente, el agresor se apoderó de un bolso que este llevaba en el baúl del auto, cuyo contenido todavía es materia de investigación en la causa que investiga el fiscal Bernardo Alberione.

El presunto autor del hecho está detenido y todavía no fue indagado por el delito de homicidio en grado de tentativa agravado por el uso de arma, aunque su abogado defensor aseguró a la agencia Télam que niega haber cometido el ataque. El hijo del principal sospechoso, de 27 años, también fue arrestado.

Bernarte se aprestaba a subirse a su camioneta cuando se encontró con el sospechoso que, según las fuentes consultadas por Infobae, lo estaba esperando a raíz de un conflicto de índole personal: en ese contexto, le efectuó un disparo con un arma de fuego en el abdomen.

Tras sufrir el ataque, el Intendente regresó al estadio Superdomo, y fue atendido por el secretario de Gobierno, que es médico y que estaba como invitado: él le brindó las primeras asistencias, claves para mantenerlo estabilizado antes de ser derivado en ambulancia al hospital.

“Llegó a decir el apellido de su agresor”, explicaron a este medio y ante ello se armó un operativo para dar con el sospechoso. Por eso, media hora después padre e hijo estaban bajo la custodia de la Policía de Córdoba.

“Se realizó nefrectomía izquierda, resección de tramo de intestino delgado y reparación de estómago”, detallaron desde el centro de salud, donde el Intendente permanece con asistencia respiratoria mecánica y sedado.

El fiscal Alberione explicó a la prensa local que se trató de “una cuestión afectiva con una persona de su entorno que derivó en este hecho de violencia”. Aclaró que si bien se tiene detenido al autor del ataque y “el hecho está esclarecido”, aún hay muchos “motivos periféricos que son motivo de investigación”.

El verdadero origen del conflicto estaría centrado en Carolina, la esposa de Lucato y madre de sus dos hijos, que es empleada municipal de San Francisco, una ciudad de 76 mil habitantes, y que, según se investiga, tendría una relación extramatrimonial con el intendente. Lucato fue trasladado al penal de Bouwer. En el operativo en su casa fue secuestrado su auto pero el arma con la que se efectuó el ataque aún no fue encontrada.

Infobae

Comentarios de Facebook