Anoche Carlos Tevez, el jugador del pueblo, uno de los futbolistas más queridos en el mundo fue entrevistado por Alejandro Fantino y cuando el conductor le preguntó sobre que tendríamos que cambiar para tener una sociedad mejor, Carlitos en otras palabras dijo que debíamos ser más respetuosos, tratar de hacer un mundo menos desigual y pensar en el prójimo, saber que hay gente que la está pasando mal y si podemos ayudar no dudar en hacerlo.
Esta mañana, abrí el programa “A partir de Hoy” por FM Diferente comentando esto que me pareció fantástico y más aun viniendo de alguien tan identificado con todos los argentinos.
Minutos más tarde, un muchacho de aspecto humilde y muy respetuoso llegó a la radio, pidió habar conmigo y me contó que venía al medio porque hace unos años lo habíamos ayudado y que quería vender o empeñar su heladera, que necesitaba $1500 para estar diez días en La Plata junto a su esposa Estela porque su único hijo de siete años, con retraso madurativo, medio cuerpo paralizado y un trasplante de pulmón estaba internado en el Hospital Sor Ludovica porque se le habían tapado las arterias y no se sabía bien cuáles eran los motivos.
Me dijo que se llamaba José Benítez, que era de Santa Coloma, que vivía en la calle Quebracho y trabajaba de changas sacando guano de los criaderos de pollos, que eso lo hacía tres veces por semana y el pagaban $300 por día.
Con eso y la pensión del nene se la rebuscaban, pero ahora no le quedaba opción, tenía que viajar si o si y pensó que lo único de valor era la heladera que compraron para mantener en frio los medicamentos de su hijo Lucas.
Lo mire, sus ojos se humedecieron, le dije que no podía vender la heladera que si bien nosotros no acostumbrábamos a pedir por la radio, lo íbamos a intentar pero que no le podía asegurar si llegaríamos a juntar los 1500 pesos.
José contó su historia al aire:
“Yo soy de Santa Coloma, hace siete años y medio tuvimos a Lucas que nació prematuro y al nacer prematuro tenía mala forma para respirar, nosotros hace siete años estuvimos con ustedes que fueron el medio en el que me dieron una mano para conseguir el trasplante, conseguimos el trasplante, conseguimos el dinero que teníamos que conseguir en esa época- que era mucha plata-gracias a ustedes y ahora lo llevamos hace diez días porque se le ha complicado para respirar, no sabemos si es el mismo pulmoncito que no está funcionando bien o el otro, por eso lo dejaron diez días más- nosotros pensábamos traerlo este lunes – porque lo están estudiando. El está en el Ludovico de La Plata.
Mi señora hasta allá y nosotros creíamos que nos íbamos por diez días nada más y como nos quedan pocos pañales, por eso es que pienso ir a asistirla, lo que pasa es que nosotros tenemos miedo porque la otra vez fuimos por una semana y estuvimos seis meses. Yo no tengo recursos, tengo poco trabajo y dije como tengo una heladera nueva con frezeer, la vendo o la empeño en 1.500 pesos que es lo que necesito para estar estos días allá.
Yo saco guano en los criaderos de pollos, entro cascaras, dos veces o tres por semanas trabajo, son 900 pesos que gano todas las semanas, pero como tenemos pocos gastos porque tenemos la pensión de Lucas con eso vivimos, nosotros teníamos una plata guardada que fuimos guardando de a 150 pesos todas la semanas para tirar diez días no pensábamos que se nos iba a complicar diez días más, porque si no hubiésemos guardado más plata.
No tenemos más chicos primero porque mi señora tiene miedo, yo también tengo miedo que no nos vuelva a pasar lo mismo que a Lucas”.
Mientras José hablaba, se emocionaba y con la mano trataba de limpiar las lágrimas. El relato seguía y el teléfono empezó a sonar, los mensajes llegaban a los celulares y la gente se acercaba hasta la radio.
Cuando terminó la nota, apenas una media hora, se habían juntado más de $7000, José me dijo que él no quería abusar de la gente que ya estaba, que no lo podía creer y no sabía como agradecer.
Yo quisiera traerle a Lucas para que puedan venir a darle un beso y acordarse de que alguna vez colaboraron con él. Yo quería juntar el dinero para pasar estos diez días y poder pagar una comida para mí y para mi señora durante estos diez días, quiero que estemos juntos.
Yo quisiera agradecer a toda la gente que me ayudó muchísimo y me sigue ayudando y quiero decirle a la gente que me voy a llevar el número para que el Dr. Pena que es un muy buen médico le explique qué es lo que tiene Lucas, que él les va a saber explicar mejor que yo.
Solo quiero hacer un pedido más, mañana y el domingo podrán hacer una cadena de oración, para nosotros sería importante”.
A media mañana, la cifra llegó a los $12000, Lo llevamos a José hasta la terminal, antes se hizo una parada en una casa de familia, una mujer mayor que no pudo llegar hasta la radio pidió que pasemos por su casa que quería colaborar.
Con una bolsa de pañales, también donadas, en una mano y un bolsito con algo de ropa sacó el pasaje.
Sin celular porque solo tienen uno y se lo llevó su mujer, José no le pudo contar a Estela la buena noticia.
Le tome esta foto para BTI y el me pidió que saliera el dinero para que la gente lo pueda ver.
Cargado de amor y energía partió a encontrarse con Estela y Lucas, sabiendo que podrían alquilar una piecita en una de las tantas pensiones cercanas al hospital y no dormir los diez días en una silla.
Con esperanza levantó el dedo pulgar, nos sonrió desde la ventanilla y se fue.
Nosotros nos sentímos bien, felices y orgullosos de nuestros vecinos, de ese Baradero, del verdadero, del que da sin mirar a quien porque confía en el otro.
Ahí volví a recordar las palabras de Tevez anoche en el programa de Fantino y pensé este pibe es un filósofo de la vida, lo que dijo ayer lo viví en carne propia.
Dar nos hace bien y hoy muchos baraderenses siente esa linda sensación.
Gustavo Bó












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