El Ministerio de Economía, que encabeza Sergio Massa, busca evitar en el corto plazo una devaluación descontrolada. A cambio, previamente el objetivo es acumular reservas en el Banco Central: al dólar soja y los créditos internacionales, se sumará un blanqueo para la industria y el sector inmobiliario, según figura en el proyecto de ley de presupuesto. Además, por estas semanas se debatirá si establecer un “desdoblamiento sectorizado”, o lo que los industriales por lo bajo llaman un “dólar Qatar”.

Para el mediano plazo, el Gobierno apuesta a terminar con la restricción externa con inversiones y exportaciones en el sector energético. Massa promete que el gasoducto Néstor Kirchner estará listo para el 20 de junio, con un esquema de incentivos y castigos. Pero antes, deberá sumar dólares por otras vías para cumplir con los objetivos que plantea el presupuesto: “Estabilidad macroeconómica, recomposición del poder adquisitivo de los ingresos y fortalecimiento del mercado interno”.

Nuevo blanqueo

El presupuesto 2023 que ingresó al Congreso incluye un blanqueo de capitales, para utilizar dólares para importaciones, tal como venían reclamando cámaras empresarias, ante las restricciones que mantiene el Banco Central. De todos modos, el proyecto deberá ser aprobado por la oposición, que el año pasado volteó el presupuesto.

Según contaron fuentes del sector privado, el Gobierno espera que el blanqueo pueda implicar u$s 10 mil millones en todo 2023, dado que también permitiría usar los dólares para compra de propiedades usadas, y no solo para la construcción, como ya está establecido. Fuentes del equipo económico dijeron a Ámbito que esperan que el intercambio de información entre Argentina y Estados Unidos de cuentas no declaradas pueda “tentar” a los inversores y transformar esa “amenaza en una oportunidad”.

El blanqueo se incluye en el artículo 72 del proyecto de ley y se lo llama “Régimen de Incentivo a la Inversión y Producción Argentina”. Establece que se podrá exteriorizar moneda extranjera que no estuviera declarada ante la AFIP, durante un año, en una cuenta especial de depósito y cancelación para la inversión (Cepro.Ar). “Los fondos declarados deberán afectarse, únicamente, al giro de divisas por el pago de importaciones para consumo, incluidos servicios, destinados a procesos productivos”, dice el texto.

Además, el proyecto responde a una de las consultas que mas se hacen los empresarios interesados: a qué tipo de cambio se tomará el “dólar billete”: “La valuación de moneda extranjera se considerará al tipo de cambio oficial del Banco Nación”, dice el proyecto. Como todo blanqueo, incluye el pago de un impuesto, que va del 5% al 20%, según los plazos de la declaración.

La idea del blanqueo surgió públicamente desde la Confederación Empresaria (Cgera), que se la llevaron al secretario de Industria, José Ignacio de Mendiguren, y luego a su par de Comercio, Matías Tombolini. De Mendiguren opinó: “Mi obsesión es el nivel de actividad, y sin inversión no se sale. Hay que alentar la inversión del pequeño entramado, y en otro escenario deberemos dar la discusión si se lo hizo bien o mal, pero hoy se necesitan esos dólares”.

Desdoblamiento sectorial

Una medida que se debate por estas horas entre Economía y el Banco Central para sumar más dólares es un “desdoblamiento sectorial”, con un tipo de cambio cercano a los $300, casi el doble del oficial. La premisa es que sea para sectores donde una devaluación “no implique inflación”, como fue con el dólar soja. Allí podrían entrar el “dólar tecno” para promover mayores exportaciones en la economía del conocimiento: el sector privado estima que hay u$s 2.000 millones por año que entran por el mercado blue.

Encarecer el tipo de cambio busca también desincentivar la salida de dólares por la vía de sectores como el turismo. En los primeros siete meses, se utilizaron u$s 3872 millones, casi cuatro veces más que en el mismo período del 2021 (u$s 1058 millones), según Eco Go. Sin embargo, Economía observa algunas contras para un “dólar Qatar”: por la vía de aumentar el anticipo de ganancias, temen que sea judicializado. Y el camino de pasar esos gastos al dólar MEP podría ampliar mayor brecha con los financieros, y dejar de recaudar el impuesto País, el tributo que más aumentó su recaudación en lo que va del año: $208 mil millones en el acumulado enero-agosto, 270% más que en 2021.

Sin embargo, medidas del tipo “desboblamiento” por ahora no cuentan con el aval de toda la coalición, con dudas del presidente Alberto Fernández, y su vice, Cristina Kirchner. Además, en Economía consideran que deben tomarse de manera “integral”, y no de forma aislada, teniendo en cuenta otras medidas, como un acuerdo de precios y salarios.

ambito

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