La persistente inflación, las devaluaciones y los corralitos lograron que los argentinos, si pueden ahorrar, lo hagan mayormente en dólares, en efectivo fuera del banco. Suelen refugiar su esfuerzo de toda la vida en esos billetes verdes, y por eso es clave que conozcan que esos papelitos no duran para siempre.

En Estados Unidos y en todo el planeta los billetes se fabrican para ser muy resistentes, pero no eternos. Con el paso del tiempo y el uso, el papel moneda tiende a deteriorarse. Especialmente si no se lo cuida bien.

Y eso para los argentinos puede ser un gran problema, ya que aquí los dólares en mal estado son en general rechazados o tomados a un menor valor, tanto en bancos y casas de cambio como en operaciones informales.

Por otra parte, aunque en Estados Unidos es sencillo canjear cualquier dólar manchadorayado roto por uno flamante, lograr ese cambio gratis desde Argentina demanda un trámite largo y complejo.

¿Cuántos billetes de dólar circulan en el mundo y cuántos en la Argentina?

Hasta fines de 2020 en el mundo había 50.300 millones de billetes de dólar dando vueltas, de los cuales 16.400 millones eran de US$ 100, según datos de la Junta de la Reserva Federal.

La mitad de ese dinero, calculan, circula fuera de Estados Unidos. Y no es poco lo que estaría en la Argentina.

Semanas atrás el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, estimó que “hay US$ 100.000 millones en billetes en nuestro territorio, una liquidez mayor de la que manejan algunas regionales de la Reserva Federal de EE.UU.”.

¿Cuál es la vida útil promedio de los dólares estadounidenses?

Por cuánto tiempo es previsible que los dólares se mantengan en buenas condiciones es un cálculo que realiza y publica la Reserva Federal estadounidense, entidad que además de emitir los dólares se ocupa de sacar de circulación los que están en mal estado. Y al hacerlo, toma nota de su antigüedad.

«La vida útil de los billetes de la Reserva Federal varía según la denominación y depende de varios factores, incluyendo cómo sean utilizados por el público», responde ese organismo en su web oficial.

Y explica: «Los billetes de mayor denominación, como los de US$ 100, se usan a menudo como reserva de valor, lo que significa que pasan de mano con menor frecuencia que las denominaciones más bajas, como los billetes de US$ 5, más empleados en transacciones».

Con lo cual, como primera regla, cuanto más valioso es el billete, más años esperan que dure. Concretamente, la Reserva Federal estima actualmente una vida útil de:

  • 6,6 años para los billetes de 1 dólar.
  • 4,7 años para los billetes de 5 dólares.
  • 5,3 años para los billetes de 10 dólares.
  • 7,8 años para los billetes de 20 dólares.
  • 12,2 años para los billetes de 50 dólares.
  • 22,9 años para los billetes de 100 dólares.

¿Cómo saber cuántos años más podrían durar los dólares que tengo?

En el frente de cada billete, en letra pequeña, figura siempre el año de la serie: dice, por ejemplo, «series 1996» o «series 2013». Ese número podría no ser el año exacto de impresión, pero sirve para tener una idea bastante aproximada de cuándo se emitió y calcular cómo se ubica respecto de su vida útil estadística.

Los billetes de US$ 100 que tienen banda de seguridad azul en 3D, por ejemplo, deberían aún estar en excelentes condiciones porque son los más modernos: se emiten desde 2013 y en ningún caso pueden haber llegado ni a la mitad de la duración esperada para los billetes de esa denominación (22,9 años).

Lo opuesto ocurre con los billetes de US$ 100 de «cara chica», fabricados entre 1914 y 1996: éstos, aunque siguen 100% vigentes, ya superaron su expectativa de vida y podrían ser más propensos a estropearse. Motivo que, sumado a sus menores medidas de seguridad, lleva a que muchos aquí los rechacen.

Por su parte, los billetes de US$ 100 de «cara grande» que no son azulados quedan en un punto medio. Según el caso pueden estar algo por encima o aún bastante por debajo de la vida útil estimada, ya que esa «familia» fue creada entre 1996 y 2013. Es decir, 8 a 25 años atrás.

¿Qué cuidados postergan el deterioro de los billetes de dólar y extienden su vida útil?

Sin embargo, según especialistas, en un país como la Argentina, en el que los dólares pasan muy poco de mano a mano y mayormente se atesoran, lo que termina definiendo la vida útil no es tanto su antigüedad sino lo bien (o mal) que sean conservados.

Más allá de que tengan «cara chica» o «cara grande», explican, el papel moneda se puede estropear muy rápido si queda expuesto a ciertos agentes deteriorantes. Muy especialmente, a la humedad.

Con lo cual, si se los guarda en escondites inapropiados y no se toman precauciones básicas, al ir a buscar su dinero el ahorrista podría sorprenderse con que está mojadomanchadoroto, agrietado o hasta mordido por roedores, entre otras situaciones comunes.

Mal conservados, los dólares pueden sufrir ataques de insectos o animales. Foto: AP.Mal conservados, los dólares pueden sufrir ataques de insectos o animales. Foto: AP.

¿Cómo evitarlo? Clarín pidió recomendaciones a expertos de Prosegur, Hausler e Ingot -firmas especializadas en manejo y conservación de valores- y las resumió en las siguientes siete claves:

1. El escondite ideal, siempre fresco y seco

Debería mantenerse a entre 18° y 24°, reparado del sol y sin picos de frío ni de calor. Evitar además los lugares que puedan llegar a mojarse, humedecerse y quedar al alcance de insectos y animales.

Por todo esto desaconsejan enterrar dólares, así como dejarlos en el baño, la cocina, la heladera o freezer, los taparrollos o en huecos de paredes que a futuro podrían sufrir humedad.

2. Elegir con cuidado los contenedores

Aunque el escondite sea bueno, de nada servirá si los dólares se dejan metidos en estuches o cajas que los manchan. Las metálicas, con los años, tienden a oxidarse; y las de madera, a descomponerse.

Lo ideal: usar cajas inoxidables y, por las dudas, guardar el «canuto» junto a algún material anti humedad, como piedritas sanitarias para gatos o el que viene en sobres.

3. Agregar una protección hermética

Más allá del contenedor elegido, conviene poner los dólares dentro de un envoltorio impermeable. El típico sobre de papel no sirve: aconsejan meterlos en una bolsa de polipropileno bien cerrada o al menos en las típicas bolsitas con cierre hermético que se usan para guardar alimentos (prefiriendo las de buena marca).

4. Si se arman fajos, sin «gomitas» ni clips

Es porque con el tiempo las banditas elásticas se deterioran y pegotean a los billetes; y los clips metálicos, se oxidan y manchan. Si hay que agrupar billetes recomiendan hacerlo con tiras de papel usando para pegarlas un adhesivo del tipo Plasticola (no cinta).

Para armar fajos de billetes, mejor usar tiras de papel en lugar de banditas elásticas. Foto: Archivo.Para armar fajos de billetes, mejor usar tiras de papel en lugar de banditas elásticas. Foto: Archivo.

5. Los billetes, mejor extendidos que doblados

Se desaconseja guardar dólares doblados a la mitad ya que el pliegue puede dejarles una marca, especialmente si son de series viejas. Y eso, a futuro, podría facilitar que se rajen.

6. Cuidado con las «malas compañías»

Si en el mismo cofre o escondite se guardarán otros objetos, evaluar muy bien los riesgos. Las lapiceras podrían derramar tinta; las estampillas, pegotearse; y objetos como medallas y cadenitas, oxidarse, haciendo que los «verdes» terminen manchados.

7. Cada tanto, revisar. Al menos una vez cada tres meses, ir al escondite elegido para confirmar que los billetes se mantengan secos y en buen estado. Así, de haber algún problema, se lo podrá detectar antes de que el deterioro sea demasiado grande.

Los chequeos básicos ante un billete de US$ 100
clarin

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