Es uno de los grandes actores de la escena nacional, con una prolífica carrera en cine, teatro y televisión. A los 81 años, Enrique Liporace recibió la propuesta de volver a actuar sobre las tablas y la aceptó pero contó, por primera vez, que no la pasó bien de salud. «Esta es mi vuelta al trabajo después de un tiempo que no estuvo tan bueno», confió el prestigioso actor en diálogo con el ciclo Detrás de escena, por AM 540.

¿Qué le pasó? El productor Aldo Funes lo contrató para actuar en la comedia Divina familia, junto a Fabián Vena Viviana Saccone el próximo verano en el Teatro Enrique Carreras de Mar del Plata y Liporace recibió la oferta con mucha alegría, después de un tiempo de incertidumbre y angustia a nivel físico y emocional.

«Es una vuelta muy especial porque vengo de una enfermedad bastante seria por la culpa de unas vacunas pero me estoy reponiendo y es maravilloso volver a trabajar y reencontrarme con amigos y compañeros muy queridos. El público se va a entusiasmar mucho cuando vea el espectáculo», contó el legendario actor.

Entrevistado por Daniel Gómez Rinaldi, Nico Peralta y Romina Carballo, Liporace se explayó sobre el dramón que está viviendo. «Me cayó mal una vacuna del coronavirus y me mermó la vista y me paralizó un poco el cuerpo, que con el tiempo se fue solucionando. Lo de la visión es día a día y voy mejorando de a poco. No estoy con mi visión original sino con el 50 por ciento», relató.

Cuando Peralta quiso saber qué vacuna había sido, el actor contó: «Fue la segunda vacuna Sputnik, la rusa, la que me afectó mal. Fue repentino: me dieron la vacuna y repentinamente tuve malestares que nunca había experimentado y eso me sorprendió. Acudí al médico de inmediato y me dijo que evidentemente algún ácido de la vacuna o algún líquido que el cuerpo desconoció por completo produjo todo este esquema de descomposición«.

¿Si está bajo tratamiento médico? El lo expresó así: «Sí. Sigo con los médicos pero por suerte voy saliendo a flote bien. Con el tiempo uno se va recuperando pero no deja de ser doloroso y costoso. De buenas a primeras mermó la visión y eso fue muy difícil».

De todos modos, Liporace se colocó la siguiente dosis en su esquema de vacunación. «La única que puedo ponerme es la Pfizer y fui a dármela cuando llegó. La Pfizer es una maravilla y estoy ahora esperando que me consigan una nueva para colocármela».

¿Si le afecta a la hora de leer los guiones? «Sí, claro. Me cuesta mucho más pero por suerte tengo un asistente muy eficaz, que es un actor que se llama Fabián y me ayuda mucho. Es trabajador, honesto, tesonero y me está ayudando a salir de todo esto de la mejor manera», cerró Liporace, quien desde fines de diciembre volverá al teatro en Mardel con la obra Divina familia.

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