El refugio de perros de Baradero, esta ubicado detrás del cementerio y actualmente hay cerca de 300 perros, los cuales son cuidados las 24 horas por Eli, una mujer de 59 años que vive con ellos desde el 2003, sin ningún tipo de sueldo por su labor y en condiciones precarias, se alimenta gracias a donaciones y regalos de la gente.
Han pasado muchas personas y grupos que han colaborado, Mascotas, Actitud Animal, etc, pero se terminan cansando porque no encuentran apoyo de los verdaderos responsables de la problemática de los animales abandonados que es el municipio.
Actualmente Daniela Cuello, quien por casualidad un día llegó al refugio y se sintió tan conmovida y comprometida que a partir de ese momento trabaja incansablemente para mejorar la calidad de vida de los animales.
Dialogó con nosotros y nos cuenta su experiencia: “todo empezó un día que encontré un perro, no lo podía tener en casa y busque la posibilidad de este en el refugio, allí me encontré con Eli quien me contó que no tenia alimento, que se tenia que manejar sola, que algunas personas le traian grasa de pollo, huesos, bolsas de alimento, pero que tenia que hacer todo sola, atender los perros, curarlos, bañarlos, darles de comer. Entonces desde ese día empecé a venir prácticamente todos los días.
El refugio es un abandono total en cuanto al municipio, en las asociaciones hay muy pocas personas que se interesan y son los particulares, que donan alimento , pero en realidad es un abandono total, y la gente sigue trayendo perros, para eso si se acuerdan que hay un refugio, mucha gente lo usa para dejar el perro porque se va de vacaciones y después no vuelve mas, ni siquiera aporta con alimento. Es un abandono absoluto de todos, de la gente que puede hacerse cargo y del MUNICIPIO QUE DEBE HACERSE CARGO.
Hay perros enfermos, con problemas renales por comer mucha grasa, porque Eli durante un tiempo era lo único que tenia para darles.
Eli, vive acá, adentro del refugio con 300 perros, eso le impide salir a trabajar porque cuando vuelve se encontraría con una masacre, porque no hay nadie que los pare, que les ponga un limite, entonces no puede salir más allá de la reja. Es una vergüenza.
No hay ningún perro vacunado contra la rabia, ni hablar de las otras vacunas que si las tuvieran se evitarían un montón de problemas.
Queremos conseguir alguien que corte el pasto, donaciones de alimentos y medicamentos, que la gente adopte los perros o que sean padrinos y los cuiden acá en el refugio. Pero lo mas importante es que Eli tenga un sueldo por su trabajo, la Municipalidad debe pagarle, hace 10 años que esta trabajando y viviendo de manera muy precaria”.





















Comentarios de Facebook