Muy temprano, cuando la mayoría de los vecinos permanece en su casa y la ciudad permanece como aletargada, entre muchos otros trabajadores tempraneros, están aquellos que pertenecen al servicio de barrido y limpieza comunal que, con paciencia y esmero, barren y juntan la suciedad acumulada en calles y veredas y luego envasan en las clásicas bolsas destinadas a dicha finalidad.
Ayer, pasadas las siete de la mañana, se podía ver el resultado de ese trabajo sobre la calle Alfredo Cossi y El Diario ha creído oportuno dar un testimonio escrito y gráfico de la tarea paciente, prolija y muchas veces ignorada, de esos trabajadores que están cotidianamente al servicio de la comunidad.
El Diario de Baradero











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