Ahogarse en un vaso de agua: Rendirse ante la primera dificultad, sin intentar sobrellevar el inconveniente.
Ahuecar el ala: Literalmente, significa «partir, irse de un lugar» y la expresión está tomada del movimiento que hacen las aves cuando vuelan, luego imitada por los aviones, que ahuecan el ala para controlar la dirección del viento.
Al enemigo que huye, puente de plata: Debemos facilitarle la huida o la retirada al que nos molesta u ofende. En las guerras de la antigüedad, era común allanarle el camino al adversario para que éste no se detuviera ni intentara reagruparse para regresar.
Al mejor cazador se le escapa la liebre: Habla de la falibilidad del hombre, por más destacado que sea en su actividad. Todos cometemos errores alguna vez.
Al pan, pan y al vino, vino: Llamemos a las cosas por su nombre, sin eufemismos. Una empresa elaboradora de vinos parafraseó esta expresión, hace algunas décadas, con el eslogan al pan, pan y al vino… Toro.
Al pie de la letra: El verdadero sentido de esta frase expresa que se transcribe fielmente un texto, aunque entre nosotros, encierra la idea de la repetición literal de una orden o mandato.
Al que Dios no le da hijos el Diablo le da sobrinos: Hace referencia a la naturaleza inquieta y traviesa de los niños que suelen molestar a los mayores. Si alguien no tuvo la dicha de recibir hijos, se supone que Dios lo proveerá de sobrinos para que sienta «en carne propia» lo que es «padecer» a los chicos.
Al que madruga, Dios lo ayuda: Cuanto más pronto hagamos las cosas, mejor nos irá en nuestros emprendimientos.
Al voleo: Locución adverbial que se origina en la acción de sembrar, cuando se arrojan las semillas a puñados, esparciéndolas en el aire. Por comparación, se usa la expresión para calificar actitudes arbitrarias y desmedidas.
Ancha es Castilla: Obrar con total libertad. En los tiempos de la Reconquista, los desolados campos castellanos eran el sitio perfecto para iniciar un negocio.
Andá a cantarle a Gardel: Expresión muy propia de los argentinos y particularmente de los porteños, que se usa para descalificar a alguien invitándolo a que vaya con su «canto» a otra parte. Podría equivaler a la locución a otro perro con ese hueso (ver más abajo).
Andar de capa caída: Estar desanimado, abatido, como quien no se preocupa en aparecer aliñado, bien vestido. En la época en que los hombres usaban capa, tenerla caída hacia un costado, era síntoma de mal gusto. Por extensión, se usó la frase para aplicarla en quien se mostraba desesperanzado.
Andarse con chiquitas: Buscar pretextos, subterfugios; usar contemplaciones o rodeos para eludir medidas u obligaciones. En este caso, chiquitas equivale a «menudencias».
Ande yo caliente y ríase la gente: Se aplica al que prefiere su gusto personal ante la opinión de la gente o el bien parecer. El origen puede estar en la persona que, ante el clima excesivamente frío, se abrigaba hasta parecer ridículo, lo que provocaba la risa de quienes lo veían. La frase existía en la época de Luis de Góngora (siglo XVI), quien compuso un pequeño poema que terminaba con la frase:.Y ríase la gente.
Ante la duda, abstente: Cuando se tiene una duda ante un hecho trascendente, es aconsejable no hacer nada, para evitar cometer un error irreparable.
Antes que te cases, mira lo que haces: No es una afirmación en contra del matrimonio, sino una advertencia para aquellos que deben tomar alguna resolución importante.
Apartar el grano de la paja: Saber distinguir lo bueno de lo que no lo es, como cuando se selecciona el buen cereal de la hierba inútil.
Aquí estoy y aquí me quedo: Respuesta del general Mac Mahon, durante la guerra de Crimea, al oficial inglés que le advertía los peligros a que estaba expuesta la Torre de Malakoff, que acababa de tomar.
Arma de doble filo: Expresión que se aplica para calificar un método o argumento que, al ser utilizado, puede dar un resultado distinto del que se pretende o que produce efectos secundarios inesperados, como quien utiliza un arma blanca que posee realmente dos filos y puede lastimar a quien la manipula.
Armarse la de San Quintín: Formarse una gran riña entre varias personas. La comparación surge con la batalla de San Quintín (10 de agosto de 1557) festividad de San Lorenzo, por la que los españoles aniquilaron a los franceses, aun a costa de grandes bajas.
Aunque vengan degollando: No importa el riesgo que se corra en una actividad, debemos seguir adelante con nuestro emprendimiento.
Ave de paso: En comparación con las aves que, siendo migratorias, sólo se detienen en un pueblo o en una ciudad para descansar y comer, se aplica a las personas que no permanecen mucho tiempo en un sitio.
Ayúdate y Dios te ayudará: Es una frase similar a a Dios rogando y con el mazo dando, por la que se aconseja no esperar todo del creador y poner el máximo esfuerzo de nuestra parte.
A otro perro con ese hueso: La expresión se usa como una forma de desanimar a quien quiere hacernos creer una mentira o bien nos ofrece algo cuya calidad es inferior, invitándolo a que lo intente con otra persona, aludiendo de esta forma a la ingenuidad del perro, que corre detrás de cualquier cosa que se parezca a un hueso, sea una piedra o un hueso de plástico. La locución “a otro perro con ese hueso” parece ser muy propia del Río de la Plata.
Fuente: Folkloreadas











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