El próximo sábado 7 de diciembre, a las 11 hs. En la Parroquia Santiago Apóstol, Monseñor Oscar Sarlinga a cargo de la Diócesis Zarate – Campana, por medio de la ceremonia de imposición de manos ordenará Sacerdote el diácono Francisco Liaudat. Y el domingo 8 a las 19:30 hs. en la Parroquia Nuestra Señora de Lujan celebrará su primer misa como cura.
“Pancho” es el segundo baraderense que culmina el seminario, de los seis seminaristas baraderenses que han decidido realizar la carrera sacerdotal.
La iglesia católica de Baradero, sueña con tener a cargo de alguna de las parroquias a un sacerdote nacido y criado en nuestra localidad, pero lamentablemente Francisco, al igual que al Padre Adrián Lazzaro, le fue asignada por el Obispo una iglesia de otra ciudad que integra la Diócesis.
“Voy hacer párroco en la parroquia San Luis Gonzaga, en la parte de Manzanares, Fátima, cerca de Pilar, una parroquia relativamente nueva, el padre que estaba se va a estudiar y deja la vacante, en realidad es un proyecto un poco mas ambicioso y nuevo, porque el Obispo empezó a pensar junto con algunos curas, hay una figura del Derecho que se llama Párrocos Solidarios, esto es la conformación de equipos de curas que tienen una o mas realidades y trabajan en equipo, yo voy a ser parte de eso en este proyecto que comienza ahí en esa zona y después se va a extender un poco mas. Es lindo poder trabajar en equipo y aprender de curas con más experiencia”.
¿Que tipo de sacerdotes crees que vas a ser?
“Todos los sacerdotes tenemos un elemento en común, que es lo que recibimos de Díos, que es una gracia, es un regalo, es un don para todos. Después bueno tiene particularidades que se van materializando de maneras distintas depende del recipiente y los dones humanos, yo por como soy no creo poder ayudar mucho a la diplomacia de la iglesia, no porque no quiera sino porque Díos se fijó en otros dones, en otros aspectos, quizás mas barrial, mas misionero, en la propuesta a través del arte”.
¿Te hubiera gustado que te asignaran una parroquia de Baradero?
“Yo no tendría problemas de volver a Baradero como cura, pero esta bueno esto de buscar experiencia”.
Sobre la cantidad de seminaristas baraderenses, Francisco dijo:
“Yo me siento heredero, bendecido por mucha gente que estuvo rezando durante mucho tiempo, que yo incluso ni la conozco. Ponemos oraciones y sacamos curas, no es una producción así pero va acompañando y disponiendo los corazones de nosotros para captar esto. También hay que sumarle el efecto Papa Francisco, por llamarlo así, que ha hecho que muchos jóvenes se planteen opciones definitivas, no solo de ser curas, yo he acompañado a muchos jóvenes, a muchas chicas donde se han planteado seriamente ser padres de familia, o ingresar a alguna congregación y ser monjas, esto es muy lindo para la iglesia y para todos nosotros.
Con el Papa Francisco se empezaron a escuchar oficialmente muchas cosas que se venían diciendo desde otros sectores y no eran escuchados, ahora notamos que estos temas están puestos sobre la mesa”.
Por último el nuevo cura baraderense habló de lo que vivirá el sábado 7 y domingo 8 de diciembre.
“Mi primer misa va a ser en la parroquia de Lujan, donde mis viejos me bautizaron, donde tome la comunión y me confirme, tiene para mí una dimensión mas sacramental y muy marcado por la Virgen, no puede ser mas justo, la parroquia sea la de Lujan, el 8 de diciembre, mi primera misa como cura, son un montón de cosas lindas que se cruzan y que vamos a poder celebrarlas”.



















Comentarios de Facebook