Ya soy grande y a pesar de que no soy adicta a los animales, hay veces que me pregunto, ¿Qué nos sucede a los seres humanos?: Días pasados a un perro de los tantos sin dueño o no tan bien atendidos por ellos, fue atropellado y ni pararon para socorrerlo. Pero como siempre quedan algunas almas caritativas de la calle Mitre al 900 lo socorrieron. Claro.
¿Cómo hacerse cargo de los gastos? Si como me dijo un facultativo: hoy en día atropellan a seres humanos y no paran.
La cuestión que a nuestro amigo anónimo pero muy bueno porque a pesar de tanto pero tanto sufrimiento no nos mordió nunca al trasladarlo a distintos lados. Pero el problema no se soluciona simplemente con un yeso si no que hay que hacerle una gran operación y colocarle un clavo inmenso en el brazo para que existiera la posibilidad de volver a caminar nuevamente. ¿Pero, quien se hace cargo? Gracias que siempre hay gente que no mira solamente en el bien propio comenzaron a atenderlo, a alimentarlo a hacerle primeras curaciones y colocaron alcancías y gestionar para que le atendiera con todo el cuidado y derecho que todos tendrían que tener.
Hoy gracias a nuestro Dios justo el amigo fue operado, cuidado y reestablecido por: Mi familia, Paola, Silvia, Actitud Animal, vecinos además de veterinaria Tete, Medipets, Dr. Eduardo Aiasi, y todos los amigos de gran corazón que colaboraron, permitiendo colocar urnas verdulería “frutos de mi tierra” y a los que pusieron algo anónimamente.
Se que el no puede hablar pero miren la foto: sus ojos “lo dicen todo” y con el movimiento de la cola esta contento y en un hogar y les da las gracias, mil gracias por la obra de bien y que Dios los bendiga por ayudarlo en esta. Pero reflexionemos que si esto nos pasaría a un hijo nuestro y lo abandonarían así, ¿Qué pasaría? Por eso seamos responsables: ADOPTEMOS UN PERRO DE LA CALLE ellos se conforman con nuestra “sobra” de comida pero fundamentalmente con un poco de amor que es lo que nos falta para el prójimo.
MUCHAS GRACIAS.
Ayelen Tabares.














Comentarios de Facebook