La Opinión de San Pedro, confirmó que el exintendente se desempeña en Nación. Tiene un sueldo bruto que ronda los 15 mil pesos y se lo pagan a través de un convenio entre el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y ACARA, la asociación de concesionarios automotores. Se desempeñaría en el área de “Inteligencia” y su ingreso data de septiembre. La semana pasada se lo vio en un acto de Scioli con los deportistas olímpicos.
Pablo Guillermo Guacone renunció a la intendencia en febrero pasado, luego de dos meses de licencia y acorralado desde el punto de vista económico pero también político. Más allá de su estado de salud, fueron muchos los que participaron de conversaciones en las que lograron persuadirlo de que debía dar un paso al costado. La convicción le llegó cuando le prometieron que tendría trabajo en Provincia o Nación. En septiembre pasado cumplieron y le dieron un puesto en el Gobierno nacional.
Aunque había muchas promesas desde Provincia y Nación, Guacone no habría aceptado en principio algunas de ellas porque el sueldo le habría parecido poco en comparación a los casi 100 mil pesos brutos que percibía como Jefe Comunal.
Finalmente, fue “acomodado” por Presidencia de la Nación. La Opinión confirmó que se desempeña en una repartición pública nacional desde septiembre pasado, que su nombre está en el sistema y en los registros correspondientes de los organismos donde deben figurar los trabajadores para obtener los beneficios de esa condición.
Aunque no aparece como empleado del Estado sino dentro de un “convenio marco” entre el Ministerio de Justicia y la Asociación de Concesionarios Automotores (Acara).
Un hombre “de inteligencia”
“A vos que te gustan las figuras retóricas, tengo un oxímoron para que investigues”, le dijo a un periodista un misterioso intelectual de rancias conexiones políticas que se mueve en las sombras entre San Pedro y Buenos Aires, para luego pronunciar esta oración: “Guacone en Inteligencia”.
Los datos confirmados por este semanario indican que Pablo Guacone tiene un salario bruto de alrededor de 15 mil pesos y que los cobra a través del convenio marco citado, un invento histórico para pagar sueldos de personas que se desempeñan como empleados públicos pero no figuran como tales.
Aun así, otros datos recabados por este medio permitieron establecer que estaría registrado en lo que era la Secretaría de Inteligencia del Estado, dependiente de Presidencia de la Nación, ahora Agencia Federal de Inteligencia (AFI), ubicada en 25 de Mayo 33 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde cumpliría tareas.
El responsable máximo de esa Dirección con rango de Ministerio es el exsecretario General de la Presidencia Oscar Parrilli, a quien Guacone llama cariñosamente “Oscarcito” desde que lo conoció en 2010, cuando llegó por primera vez a San Pedro para coordinar el primero de los actos por el Día de la Soberanía que encabezó Cristina Fernández de Kirchner.
Dónde está Pablo
La pista fue su presencia la semana pasada en un acto del candidato a presidente de la Nación por el Frente para la Victoria Daniel Scioli junto a deportistas olímpicos, en plena campaña.
Allí estaba Pablo Guacone al lado del Diputado kirchnerista Carlos Kunkel. Uno de los presentes lo había contado a este semanario, que lo halló en fotos y videos del acto.
Las sospechas de que había sido conchabado en el Gobierno nacional crecían. En agosto pasado, el exintendente había ido a la escuela Industrial para solicitar una copia certificada de su título secundario, lo que alimentó las versiones de que volvería a trabajar pero no en su actividad histórica de pintor.
Luego se supo de consultas que habría hecho para aprender a manejarse en las calles de Capital Federal, a donde había ido muchas veces durante sus años como intendente, algunas con chofer y otras como conductor. Evidentemente, el lugar al que debía dirigirse era una repartición que no conocía.
La “caja negra” del Gobierno y Acara
El Gobierno nacional está autorizado por ley a firmar convenios con entidades públicas y privadas para la cooperación técnica y financiera con la Dirección Nacional de los Registros Nacionales de la Propiedad del Automotor. En ese marco se inscribe el de Acara y el Ministerio de Justicia.
El ente cooperador que le paga el sueldo a Guacone es el que manda a imprimir los formularios que luego son revendidos a concesionarios y registros del automotor. El convenio habilita una comisión para Acara y el resto de la “recaudación” queda a disposición del Ejecutivo nacional.
“Esa plata es del Ministerio”, dijo un director de Acara al diario La Nación y aclaró que el ente cooperador “ejecuta” lo que ordena el Gobierno. Ello porque en realidad se trata de fondos que deberían ser públicos pero con el “convenio marco” no ingresan al Tesoro, aunque el Estado dispone de ellos.
Esa recaudación extrapresupuestaria -que en los hechos funciona como un gravamen impositivo encubierto- va a parar al Fondo de Cooperación Técnico Financiera que varias veces, durante las últimas décadas, llamó la atención de la Sindicatura General de la Nación y de algunos diputados opositores a los gobiernos de turno.
La Opinión Semanario de San Pedro












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