El número de teléfono 15666666666 salió a subasta en China por un precio inicial de 13,6 millones de yuanes (1,96 millones de dólares), según medios locales.

El número, perteneciente a la operadora China Unicom, estará disponible para pujar a partir del próximo 10 de octubre en una plataforma de subastas del gigante del comercio electrónico chino Alibaba, informó el portal Netease.

El número incluye, además, un saldo para llamadas por valor de 380.000 yuanes (54.900 dólares), no incluidos en el precio de la subasta y que deberán ser abonados por el ganador tras la transacción.

Al contrario que en Occidente, donde el número 666 tiene connotaciones demoníacas, en China tiene un significado positivo.

En los últimos años, el uso de “666″ se ha popularizado en las redes sociales para expresar aprobación o admiración por su parecida pronunciación con la palabra “vaca”, que se usa de forma similar.

El poseedor del 15666666666 se convertirá en la persona con el número de teléfono con mayor cantidad de seis en el país.

Otros números de teléfono que incluyen dígitos considerados auspiciosos como el 8 o el 9 se venden tradicionalmente más caros en el país asiático.

La cultura oriental, muy supersticiosa en cuestión de números, considera que el cuatro es el número de la mala suerte, el seis es sinónimo de buena fortuna, el ocho de riqueza y el nueve de longevidad y eternidad.

La identificación del 666 como el “número de la bestia” para muchos occidentales aparece por primera vez en el Libro de las Revelaciones o Apocalipsis de Juan de la Biblia.

En otra oportunidad, más precisamente en agosto de 2020, una persona en China llegó a pagar 325.000 dólares para quedarse con un número de teléfono que también dicen que “trae suerte”.

El dueño original de la línea telefónica había tenido un encuentro inarmónico con la ley, y la policía había incautado varios de sus bienes. Como no cumplió con las condiciones que le había impuesto un juez del distrito de Chaoyang, en Beijing, se decidió la subasta online de esas posesiones. Entre ellas había una que, aunque intangible, llegó a atraer más de 5.000 ofertas en dos días y finalmente se vendió a USD 325.000: un número de móvil que terminaba en 88888.

En China el ocho se considera afortunado, y cinco ochos prometen suerte quintuplicada. En realidad, la palabra ocho, en mandarín, suena de manera similar a prosperidad, explicó la agencia AFP. El número ocho se valora tanto en el país que, por ejemplo, la ceremonia inaugural de las Olimpíadas de Beijing, en 2008, se hizo a las 8:08 del 8 de agosto, mes ocho.

Y por eso muchos usuarios de telefonía buscan números con ocho, en particular comerciantes, porque causa una buena impresión entre los clientes y los socios. Ese interés provoca que muchas veces se pague de más por un número que contenga dos o tres ochos. Pero uno con cinco ya es más raro, y más caro. “Del mismo modo que una matrícula personalizada para el automóvil, si contiene la combinación correcta de números puede ser un símbolo de estatus codiciado”, explicó la corresponsal en Hong Kong de The New York Times.

Tiffany May agregó que, sin dudas, el cuatro está excluido de lo que se considera una combinación correcta: “En mandarín, suena de manera similar a la palabra muerte”. En otra subasta en línea, en 2019, un número terminado en 55555 se cotizó a USD 52.000: el número cinco se asocia a los emperadores. Pero el récord lo tiene una línea telefónica que incluye 77777777: USD 560.000 en una subasta de 2017. Siete tiene un sonido similar a “esencia de la vida”, explicó CEO Magazine al recordar el caso, “y se considera un número auspicioso para las relaciones”.

May recordó que en septiembre de 2009 decenas de miles de parejas eligieron 9/9/09 como fecha de boda: el número nueve, en mandarín, se pronuncia como perpetuo. Sólo en Beijing ese día se extendieron 18.979 licencias de casamiento, un récord que incluso superó al anterior de la ciudad: 15.646 parejas el 8 de agosto de 2008.

“La percepción del valor de los números varía por región”, agregó la periodista del Times. “En Hong Kong, donde el idioma dominante es el cantonés, el número siete suena similar a una palabrota y se asocia con fantasmas”. Por ejemplo, nunca se sirve una comida de siete platos. Incluso en 2015, cuando se habilitaron números que comenzaban con 7 o con 4 para la región autónoma, los operadores de celulares se quejaron.

Infobae

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