Más allá de las posturas políticas, empezó a aparecer una inquietud que todavía no había hecho su presencia: la de la seguridad. Así, se sumó una incomodidad para un cuerpo técnico que nunca había estado del todo conforme con la realización del partido.
Por la tarde, empezaron a sonar los teléfonos y terminó por llegar la decisión de suspender el partido. Argentina llegaría entonces al sábado 16 ante Islandia sin más encuentros de preparación. El último capítulo por ahora se escribió con el 4-0 del 29 de mayo ante Haití en la Bombonera. Ahora, el debut mundialista es lo próximo que aparece en la mira.
Clarín










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