La caída del poder adquisitivo de los salarios sigue dejando su marca en los niveles de consumo. Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) las ventas de los supermercados tuvieron una fuerte caída del 13,6% en enero. Se trata de la peor baja registrada desde marzo de 2019, cuando los súpers sufrieron las consecuencias del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO).

En total, las empresas facturaron en forma conjunta $1.1 billones durante el mes de enero, un 248,4% más que el año pasado en términos nominales, pero 13,6% menos en términos reales, dado que la inflación de ese período fue de 254,2%.

De acuerdo a los números relevados por el organismo, la mayoría de los rubros de productos comercializados por los súpers e hípers de todo el país tuvieron variaciones de facturación por debajo del índice de inflación. Sirve de ejemplo la venta de “electrónicos y productos para el hogar”, que tuvieron una variación nominal del 122,7% entre enero de 2023 e igual mes de este año.

También subieron menos que la inflación las ventas de “indumentaria” (139,9%), “verdulería y frutería” (208,1%), “alimentos preparados” (218,3%), “bebidas” (232,5%) y “lácteos” (247%), entre otros.

También el ticket promedio da cuenta de la fuerte caída de las ventas de los supermercados. Según detalla el Indec, los argentinos pagaron por sus compras un valor medio de $13.857 cada vez que fueron al súper durante el mes de enero. Si bien ese valor representa un incremento nominal del 221,9%, se trata de una variación que estuvo muy lejos de la inflación del 254,2%.

Sin compensación mayorista

No es la primera vez que las ventas de los supermercados caen con fuerza, pero en otras oportunidades se ha dado una situación particular en la que, las ventas no logradas por las grandes cadenas, se han trasladado a otros formatos de comercios, como los autoservicios mayoristas. Sin embargo, en esta oportunidad eso no ocurrió.

Según informó el Indec, los negocios mayoristas tuvieron una caída de ventas del 8,1% en términos reales durante enero, tras lograr una facturación de $187 mil millones y un ticket promedio de $25.807.

Hubo coincidencia también en algunos de los rubros que más se vieron afectados por la baja de consumo. Una vez más, los electrónicos, los lácteos, las frutas y las verduras tuvieron variaciones nominales en su facturación inferiores a la inflación general, lo que quiere decir que cayeron en términos reales.

Centros de compras a la baja

Tampoco los centros de compras pudieron sobreponerse a la fuerte baja del consumo. De acuerdo a un informe del Indec, las ventas de los negocios de centros comerciales se desplomaron un 21,3% en términos reales durante el primer mes de este año, siempre en comparación a enero del 2023.

En ese caso, no hubo ningún rubro de ventas que facturara lo suficiente como para compensar la pérdida de poder adquisitivo del peso provocada por la inflación. La baja más significativa de produjo en los negocios de “diversión y esparcimiento”, cuya facturación aumentó 101,1% en relación al año pasado, mucho menos que la inflación registrada para el período (254,2%).

En ese caso, no hubo ningún rubro de ventas que facturara los suficiente como para compensar la pérdida de poder adquisitivo del peso provocada por la inflación. La baja más significativa se produjo en los negocios de “diversión y esparcimiento”, cuya facturación aumentó 101,1% en relación al año pasado, mucho menos que la inflación registrada para el período (254,2%).

También las librerías tuvieron variaciones negativas, pese a que este año se adelantaron muchas compras previo al inicio de clases para evitar justamente futuras subas de precios. En ese caso, según el Indec, la facturación tuvo una variación del 207,4% nominal, un valor insuficiente para contrarrestar a la inflación.

En síntesis, tanto supermercados, como mayoristas y shoppings sufrieron fuertes bajas en sus ventas durante el mes de enero, afectados por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.

Infobae

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