Madrid. 6:01AM. Sábado. Hoy es el día. Ha llegado. Es hoy. Y lo es por varios impulsos. A) Hemos cumplido la cuarentena -42 días exactos en España-. B) La cantidad de curados del CV19 es mayor que el de infectados. C) La curva de víctimas está en el punto más bajo del tobogán terrorífico. D) Mañana saldrán a la calle a jugar los niños. E) La esperanza renacida surge, hoy por fin, del post confinamiento. Y solo la ilusión y la expectativa de este sol a sol, serán capaces de parir un nuevo porvenir. Porque el mañana que vendrá, ya no puede ser un cursi deseo repetido. La reflexión hija de la vicisitud virósica, casi nos deja un compromiso a modo de legado.
Tenemos la obligación de matar este mundo, mejor que el de hace medio siglo sin duda, pero insostenible antes de nuestro suicidio como especie. Así, digo, en su concepto actual de Cosmos Sapiens, no puede seguir siendo como es. GAME OVER. Y nos falta un largo recorrido, pero necesitamos el primer paso de 80 cm.
Intento ser positivo ojo, los humanos somos un conjunto de hábitos y costumbre, pero la réplica está en nuestro interior más profundo, ese que rascamos estos días de encierro. Mas ahí adentro, que en gobiernos y organizaciones que muestra sobrada han dado de sus limitaciones. La comida, el transporte, la energía, los laburos, el ocio, la moda, los relojes, el dinero, la riqueza, el otro. Todo debería ser materia de pesaje. La certeza epidémica es que la vida (la de verdad claro) es un puchero, y no una hamburguesa de McDonald’s.
¿Vamos a resignar el libre albedrio por motivos de salud pública? El pasaporte digital sanitario universal BIG Data 1984 así lo indica. ¿Podemos seguir comprando productos arto innecesarios a precios por debajo del coste de producción a cambio de destrozar el entorno? Parece estúpido. 5 semanas y el planeta entero vuelve a respirar. Solo cinco. ¿Podemos seguir comiendo animales hormonados baratos a este ritmo? todo bicho que camina va a parar al asador. Salvo Jeff Bezos el de Amazon, todos sabemos que perderemos pasta (plata) con esta pandémica historieta. Que unos cuantos nos quedaremos sin trabajo después de enterrar solitos a los muertos; y que muchos de los que caminan por el filo del cuchillo, serán desangelados de estreno. Ya lo sufrimos.
Tenemos de frente otro desafío, y una urgente oportunidad. Este es un acelerador para el nuevo TECNO SER HUMANO. Elijamos entre la solidaridad o el cainismo. Podemos afrontarlo como un cambio paulatino o revolucionario. Organizando paraguas diferentes de tratarnos, más allá de Estados, viejos de Forbes, fronteras o empresas. Con ciudades más chicas y campo más grande. Llegan años de dar, o de fuego. Lo que vendrá será duro, falta aún, ahí el porvenir, detrás de la niebla. Harán falta nuevos líderes para este diferente Universo. Los que hay no sirven, y el viejo mundo ya no vale. Ya no funciona así. ¿Hacemos otro? Aprovechamos hoy.
Que ya es mañana.










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