“Acá en el barrio tenemos aproximadamente entre 50 y 60 chicos, la verdad es que estamos muy orgullosos de lo que estamos haciendo, desde ya le agradecemos a todos los padres. Porque es un grupo de padres que estamos apoyándolos a los chicos para que puedan hacer lo que les gusta”.
Así empezó hablando Eduardo Nievas, padre y entrenador de Costa Azul, un espacio humilde que les brinda la posibilidad a los chicos del barrio de aprender y divertirse jugando al futbol.Feliz y hasta sorprendido por las buenas noticias, Eduardo nos cuenta como fue que sus “cara sucia” del potrero, cumplieron el sueño de probarse en Argentinos Juniors:
“Hace veinte días gracias al contacto con Federico García fuimos a Argentinos Jrs., el me dijo Eduardo, llévate dos o tres chicos, no los vamos a probar porque no estamos convocados, me lleve un arquero 2001, un 99 y otro 2001 que son mis hijos. Cuando estábamos en el predio de Argentinos Juniors con el manager Batista- que es hermano del Checho-me dijo sí los chicos jugaban y me dice, queres que los probemos y para mí de donde venimos, que es un potrero, es un orgullo.
Luego de la prueba vino Batista y me dice vos sos el papá, mira papi este chico tiene muchas condiciones y no está para perderlo, aparte los zurdos se encuentran poco, hay muchos chicos, pero me gusta como esta jugando y bueno lo probaron lo metieron directamente en la división con los chicos que están ahí en el Club, el es zurdito pero lo hicieron jugar de wing izquierdo y convirtió un gol en la cancha de once, les gustó el desempeño y la verdad que de ahí se le empezaron abrir las puertas, nos pusimos a hacer tramites, hasta que a la semana siguiente logró estar en la pensión y la verdad es que para mi es un orgullo. Y ayer justamente cuando estábamos en la práctica llamó un señor de las inferiores Boca que le habían contado que de Baradero había sacado un chico para Argentinos Juniors y nos invitaban para ver si queríamos probar jugadores, la verdad es que hay algo que el señor nos esta mandando del cielo y realmente nos pone muy orgullosos a la gente de Costa Azul”.
Los tiempos malos quedaron atrás, hace dos años les cerraron el predio y se quedaron sin la canchita, pero gracias a los reclamos, el intendente les cedió el terreno para que armaran la canchita.
Trabajan gratuitamente, solo le piden a los padres que pueden, una colaboración de $15 mensuales para comprar zapatillas a los chicos que no tienen o ahorrar, si se puede, para cumplir el sueño de alambrar la cancha, comprar camisetas, pelotas y todo lo necesario para seguir creciendo
“hace dos años se nos acercó una gente y nos dijo que nos retiráramos del lugar porque estábamos usurpando y bueno hablamos con esa gente y después pedimos hablar con el intendente y nos cedió el predio para que le armáramos la canchita a los chicos, pero fue una pelea bastante complicada y gracias a Dios hoy ya hemos plantado los palos y estamos esperando la ayuda que nos prometió el municipio para el tejido y los palos que nos faltan.
Recién este año hemos decidido cobrarle una cuota de 15 pesos a los padres-como socios de la agrupación- porque en realidad están surgiendo muchas necesidades, por ejemplo hay un grupo de madres y padres que llevan chocolatada o jugo y algo para comer porque van chicos que realmente no tienen calzados, ni ropita. Costa Azul esta abierto para todos.”
Eduardo Nuevas, junto a sus colaboradores del barrio, son esos vecinos que necesita Baradero para salir adelante, gente desinteresada y apasionada que trabaja en silencio ayudando a lo mas valioso que tiene una sociedad, los niños.
Fotos: Néstor Perez


























Comentarios de Facebook