Eduardo Feinmann charló con Nicolás Monzón, argentino finalista entre los diez mejores estudiantes del mundo, quien contó su historia en Alguien tiene que decirlo.

En primer lugar, el periodista señaló que el joven está nominando para ganar el Global Student Prize, un premio entregado por Chegg.org que le brinda una suma de 100 mil dólares estadounidenses a “un estudiante excepcional que tiene un impacto real en el aprendizaje, la vida de sus compañeros y en la sociedad”.

“Estoy muy feliz y agradecido a la Fundación Varkey y la fundación Chegg.org que son quienes me han nominado para este premio. Tengo 25 años, estudiante de la carrera de Ingeniería en Informática en la UADE y la carrera de Ciencias físicas y ciencias matemáticas en la UBA”, expresó Monzón.

“Con la tecnología hace un par de años con un compañero creamos una desarrolladora de software. De Ingeniería en Informática sólo me queda exponer la tesis. Dentro de las cosas por las que nominan a los estudiantes consideran muchas cosas. Entre las cosas importantes que trato de difundir son actividades de voluntariado como las que realicé en Jóvenes en Acción desde hace ocho años. Desde allí he podido contribuir a un montón de jóvenes que son un potencial enorme, son nuestro futuro”, agregó el joven.

De igual forma, Nicolás Monzón señaló que su pasión por las matemáticas comenzó “desde muy chico”: “Cuando era niño mi abuela me regaló un libro de matemáticas, un curso orientativo de la Editorial Aula. Ese libro contenía un montón de matemáticas muy nuevas para mi”.

A su vez, contó que en el año 2002 su padre se quedó sin trabajo y él estudiaba en el Instituto Sagrada Familia de Quilmes. Para que no deje el colegio, su padre salió a cartonear y aseguró: “Lo he acompañado pero nunca he levantado nada”.

“Ahora estoy muy enfocado en la empresa que desarrollé. Este año se incorporó nuestro tercer socio. Buscamos ayudar a la sociedad desde el punto de vista de la tecnología”, cerró.

radiomitre

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