Una joven de Baradero compró un paquete de chicles de la marca TopLine y se encontró con algo conocido, al prestarle más atención descubrió que era el mismo dibujo de unos de los murales que se hicieron en uno de los galpones del Paseo del Puerto, una movida promovida por Fernando Beyer.
La foto corresponde al mural ya que la consigna de la campaña de la empresa es «Arte Callejero»
Pero no creo que eso sea mas lo importante, lo lindo es que al verlo uno inmediatamente lo vincula con algo de su pertenencia, de su espacio, de su lugar. En definitiva eso es lo que provoca el arte y la cultura en todas sus expresiones.













Comentarios de Facebook