Son para trigo, maíz y carnes, entre otros; expertos creen que la rebaja de impuestos empeora la competitividad local

La disminución de aranceles que dispuso Brasil el miércoles pasado para la importación de ciertos productos, con foco en aquellos que tienen mayor incidencia sobre su inflación, preocupa a la Argentina, que, como socia del Mercosur ve menoscabada la ventaja que tenía sobre otros competidores extrabloque a la hora de exportar a su principal socio comercial.

La baja de aranceles incluyó a 15 productos, entre los que se destacan trigo, maíz, carnes y harina de trigo.

Si bien, como afirmó la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), el impacto de esta medida sobre las importaciones de Brasil es difícil de cuantificar con certeza, “conceptualmente esto incentivaría una mayor demanda de los productos incluidos [es decir, aquellos que bajan aranceles] de orígenes distintos al Mercosur que desplazarían a productores del bloque y/o los forzarían a implementar estrategias para bajar su precio o diferenciar su producto”.

Diana Mondino, economista y directora del CEMA, dijo que esta decisión de Brasil afecta a la Argentina, porque pone a todos los países que exportan esos productos en igualdad de condiciones. “Como vamos a dejar de contar con la ventaja que implicaba tener menos aranceles por ser del Mercosur, esto nos obliga a tener los mismos costos y calidad, si no queremos perder ventas”, opinó.

Es verdad, analizó Mondino, que aún con esta medida, el país podría seguir teniendo alguna ventaja logística por su cercanía geográfica, “pero en la realidad eso no es tan así porque la infraestructura argentina no es exageradamente eficiente”.

Por su parte, Luis Palma Cané, economista especializado en mercados internacionales, señaló que desde el punto de vista de Brasil, esta es una medida correcta para bajar su inflación, pero que mirada desde la Argentina, plantea mayores exigencias para exportar. “Nos va a aumentar la competencia, porque antes teníamos un arancel preferencial y ahora no, por lo que, si no nos volvemos más competitivos, nos van a comprar menos”, afirmó el especialista.

Eugenio Marí, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, dijo que esto coloca a los exportadores argentinos de los productos incluidos en igualdad de condiciones con el resto del mundo, golpeando lo que comúnmente se llama nuestra reserva de mercado en Brasil. “Para ponerlo en términos sencillos, que Brasil impusiese aranceles al resto del mundo pero no a la Argentina [por ser miembro del Mercosur] orientaba las compras en favor de las empresas argentinas. La medida elimina esta preferencia y promueve una caída en los precios que pagan los importadores y productores brasileños”, concluyó.

Lo que más se podría ver afectado serían las exportaciones argentinas de alimentos, porque, tal como indicó CERA, los productos alimenticios tienen una gran participación de países del Mercosur (siendo la Argentina el más importante en general y habiendo exportaciones destacadas desde Paraguay y Uruguay en productos puntuales). “En cambio, en los productos industriales que se incluyeron (y excluyeron) de este listado, las compras provienen principalmente de países extra Mercosur”, se agregó.

Pero las consecuencias de esta medida no se reducen solo a una caída puntual de exportaciones de los productos afectados, con mayor incidencia en alimentos. Marcelo Elizondo, consultor especializado en negocios internacionales, señaló: “Esta baja de aranceles decidida por Brasil, lo hace más competitivo y eso es un problema para la Argentina, que queda rezagada. Además, como nuestro país va en sentido opuesto y obstruye las importaciones en lugar de alentarlas, se va a desacoplar cada vez más y va a perder terreno”.

Por Carlos Manzoni

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