El diputado Walter Carusso presentó un proyecto que solicita información sobre distintas cuestiones relacionadas con las llamadas telefónicas que realizan las personas privadas de la libertad desde los distintos establecimientos de detención.
La finalidad es verificar si estas llamadas efectuadas por personas privadas de su libertad cuentan con la intervención de un operador que informe a quien va a recibir la llamada, que ésta se está efectuando desde un establecimiento de detención.
La inquietud surge debido a que en el último tiempo han sido de público conocimiento los numerosos casos de secuestros telefónicos o virtuales donde, en su mayoría, los llamados provienen de los establecimientos de detención.
Por ello, se exige que se informe sobre la aplicación de la resolución 36/2005 dictaminada por la Comisión Nacional de Comunicaciones que indica que los prestadores de telefonía fija y móvil, estos últimos en todas sus modalidades, deberán implementar un mecanismo que ponga en conocimiento de los receptores el origen de las llamadas provenientes de teléfonos públicos situados en establecimientos penitenciarios en forma previa al inicio de la comunicación.
También se pide conocer si existe un registro de las llamadas que realizan cada uno de los internos y si se han llevado a cabo disposiciones para evitar llamas extorsivas desde los distintos establecimientos de detención.
Es una nueva forma de extorsión que consistente en llamadas sospechosas que realizan a casas particulares argumentando que tienen algún familiar privado de su libertad o que sufrió un accidente y ello marca el comienzo de la extorsión. También se han denunciado estafas de personas que solicitan depositar dinero en una cuenta a cambio de supuestos premios.
“Los vecinos de nuestro Provincia se encuentran alarmados porque temen que así como consiguen sus números telefónicos, los responsables de los llamados también pueden acceder a datos sobre sus respectivos domicilios y cometer diferentes ilícitos. Creemos que controlando la salida de llamadas desde los establecimientos de detención contribuiremos a que el número de víctimas de este delito disminuya considerablemente” expresó el Diputado Carusso.
La presente iniciativa propone aportar una solución alternativa y complementaria para terminar con una práctica instalada en toda la provincia de Buenos Aires y brindarle seguridad y tranquilidad a los ciudadanos a la hora de recibir llamados telefónicos.
Seguramente no será una medida exclusiva para terminar con estos llamados desde los lugares de detención, pero es una medida que contribuye a evitar que los ciudadanos reciban llamados telefónicos desconociendo su origen y alarmándose.












Comentarios de Facebook