Este fin de semana pasado, Sebastián Vivas y Regina Riolfo, rindieron el examen teórico/práctico frente a un Inspector de la Fuerza Aérea Argentina, obteniendo así la licencia de «Piloto privado de avión».
Hasta aquí la noticia seria que hay dos pilotos en el Aero Club de nuestra ciudad, pero no es solo eso, Regina Riolfo es la primer piloto mujer de Baradero.
Regina, con solo 19 años, reparte sus pasiones entre la música, estudiando en el Conservatorio de Musica de San Pedro y la aviación.
En dialogo con BTI, cuenta que le gustan los motores y que volar es una sensación que la atrapó, planifica su futuro dentro de la aeronáutica y casi sin darse cuenta quedó en la historia local
“La verdad que ayer fue un día buenísimo, la pasamos re bien y ahora estamos disfrutando del cariño de la gente, la verdad es que me sorprendieron con esta noticia.
Yo fui por primera vez al Aero Club a los 16 años, por un trabajo de la escuela acerca de una institución y elegí el Club porque ante todo es un lugar donde se vuela, había aviones que siempre me gustaron, creí que era el lugar donde en algún momento yo sabía que volvería a ir pero era un poco chica todavía, no conocía a nadie, así que fui a ver, me recibieron muy bien y de a poquito me fui afianzando con el grupo, me fui integrando y al el tercer día que fui me invitaron a volar, realice mi primer vuelo y me encantó.
El curso que termine lo empecé a hacer en Agosto del 2013- es decir un año y medio atrás- y debes hacer 40 horas de vuelo, el examen teórico fue más largo que el practico duro dos horas, fuimos temprano a las siete de la mañana ya estábamos ahí, tomamos unos mates para relajar más que nada -yo estaba muy nerviosa-.
El examen tiene varias partes te dan un libro teórico para que uno se apoye en el estudio, la primer parte es aerodinámica, después hay mecánica también, los distintos grupos moto propulsores, se estudia meteorología, los instrumentos, la lectura y practica de la cabina, cálculos de performance, cálculos de peso y balanceo, la distribución de la carga dentro del avión, la parte legislativa sobre la naturaleza de las aeronaves, la parte de seguridad, de lo que uno puede hacer y no puede hacer.
Yo hice el secundario en el Instituto Ferrari, el bachiller de ciencias naturales, pero siempre me gusto todo lo que es tema motores y mecánica.
Ahora con la licencia lo que tengo que hacer es juntar horas, porque uno con el paso del tiempo y con la experiencia que vas ganando en horas de vuelo y adaptación a otras aeronaves tiene la posibilidad de adquirir otras licencias y habilitación.
Yo tengo definida que mi vida va a pasar por la aeronáutica. Mis viejos me apoyaron siempre, les da miedo como a cualquier padre, pero siempre me apoyaron en que yo haga lo que me gusta.”




















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