Se realizó una prueba con 20 personas sanas de unos 20 años de edad, que durmieron durante una noche con un televisor encendido, sin sonido. El resultado arrojó que sus niveles de azúcar en sangre habían subido, al igual que su frecuencia cardíaca.

Un estudio reciente alertó sobre los peligros que conlleva para la salud el hecho de dormir con luz natural o artificial, aunque sea tenue. Así lo reveló Phyllis Zee, directora del Centro de Medicina Circadiana y del Sueño de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern.

La doctora realizó una prueba con 20 personas sanas de unos 20 años de edad, que durmieron durante una noche con un televisor encendido, sin sonido. El resultado arrojó que sus niveles de azúcar en sangre habían subido, al igual que su frecuencia cardíaca.

Con el experimento en el “laboratorio del sueño”, Zee  aseguró que se podría responder a la incógnita de por qué hay más diabetes y obesidad en la sociedad actual. Esto, debido a que dormir con las luces encendidas afecta el metabolismo de las personas, y es una costumbre bastante arraigada en nuestra cultura.

“Una sola noche de exposición a una iluminación moderada de la habitación durante el sueño puede perjudicar la regulación de la glucosa y el sistema cardiovascular, que son factores de riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes y síndrome metabólico”, señaló.

Cuando la frecuencia cardíaca se eleva por la noche, como consecuencia de la luz ya sea de un velador, el televisor, luces que entren desde la calle o cualquier otra fuente, hace que se active el sistema nervioso autónomo, y se vuelve un factor de riesgo para futuras enfermedades cardíacas y hasta muerte prematura.

En el informe que se publicó en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, la doctora Zee recomendó “comenzar a atenuar las luces al menos una o dos horas antes de acostarte para preparar tu entorno para dormir”.

Luego, aconsejó cerrar persianas y cortinas, apagar todas las luces y hasta usar antifaz. En caso de que sí o sí haya que tener alguna luz encendida, lo mejor es que sea tenue y esté al nivel del suelo, lejos de la casa y sobre todo de nuestros ojos.

También explicó que las luces que más se deben evitar son las del espectro azul, es decir, las que emiten dispositivos electrónicos como televisores, computadoras y celulares, ya que es “la más estimulante”, y optar por luces LED con tonos rojizos o marrones

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