Los usuarios que perciben ingresos por debajo de los $2.898.553 mensuales, entre otros criterios de exclusión, tienen todavía la posibilidad de solicitar subsidios para los servicios públicos de luz y de gas natural por redes a través del Registro de Acceso a los Subsidios de Energía (RASE). Así, los hogares que cumplan con los requisitos pagarán más barata la energía en sus próximas facturas según el esquema de segmentación de subsidios vigente.

El Gobierno puso en marcha desde junio una quita de subvenciones en los servicios públicos para sectores de ingresos medios y bajos, mientras que fijaron topes de consumo con asistencia más bajos. Sin embargo, no hubo cambios en el esquema de asignación vigente sino que se realizará a través del RASE.

Los usuarios se encuentran divididos en tres categorías residenciales en base a los niveles de ingresos que perciben según el esquema de segmentación vigente desde 2022. Los usuarios de altos ingresos (N1) estaba contemplado que paguen más caro la energía. Los de ingresos bajos (N2) y los de ingresos medios (N3) tendrán “bonificaciones en sus tarifas” pero con un tope de consumo.

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