Ese es el lema que eligió Mayra Campillo, una joven jugadora de vóley, que ha tenido la oportunidad de conformar muchos equipos en Capital Federal y también el Panamericano de Sordos, en donde tuvo la oportunidad de consagrarse campeona. Hoy en día, conforma el conjunto de Primera de la Escuela Municipal de Vóley, y con mucho empeño y positividad, deja las dificultades de lado para esforzarse en este deporte que es, sin dudas, su gran pasión…
¿Hace cuánto empezaste vóley y por qué motivo?
Empecé a los 12 años en una escuela primaria IOM (Instituto Oral Modelo) en Capital. A los 14 años seguí mi rumbo y fui a una escuela de deportes (Obras Sanitarias) y di pasos enormes ya que participé en torneos. A los 15 años fui a un club de sordos porque necesitaban jugadoras jóvenes. A los 19 tuve la posibilidad de jugar los Juegos Panamericanos contra equipos de sordos de otros países y salimos primeras representando a Argentina. Y a mis 22 años dejé por estudios que tenía que hacer. El año pasado me mudé a Baradero, busqué un deporte mientras que trabajaba y me retomé vóley. Me acuerdo que fui la única mujer que se presentó cuando estaba mirando en un partido de varones.
¿Te dolió cuando tuviste que dejar el vóley por el estudio?
Sí, me dolió porque necesitaba ordenar las cosas sino sabía que iba a dejarlo para atrás.
Cuando empezaste ¿Con qué te encontraste?
Diversión, muchos compañeros que compartir, amistades, un gran maestro de excelentes consejos y tácticas.
¿En qué posición te desempeñas?
Juego de punta, raras veces de central cuando jugamos fuera de lo que es el entrenamiento, para divertirnos con otras personas que no son de la Primera, algo que me sirve muchísimo. Todo sirve cuando se trata de vóley.
¿Qué es lo que más te cuesta de este deporte?
No meterme en el área de mis compañeras porque son sus lugares, soy una ladrona de pelotas jaja.
¿Encontrás alguna diferencia en este torneo con los que ya jugaste?
Sí, porque en los anteriores entrenábamos los sábados y jugábamos los domingos. En cambio acá entrenamos los lunes, miércoles y raras veces los viernes. Está buenísimo corregir y practicar. Pero no se compara con los juegos Panamericanos, ya que viví distintas cosas, dormía con mis compañeras en el CeNARD de Capital y practicábamos 2 veces por día durante dos semanas con una nutrición súper estricta, por eso mismo considero que ganamos el 1er lugar.
¿Cómo fue la experiencia en el Panamericano?
Conmovedora, sentimental, pero con todos los nervios por nuestros cuerpos que tratábamos de controlarlos porque luchamos con todo, nos retábamos entre todas, nos tomamos todo en serio. Pusimos toda el alma por nuestra patria en una competencia que no fue nada fácil.
¿Qué opinas del grupo?
El grupo es muy bueno. Comparado a los demás equipos que integré, el juego es igual, sólo que la comunicación es distinta porque tengo que prestar mucha atención a lo que dicen, sino me avisan o les pregunto cuando no entiendo y me lo explican, son buenas personas. Las más chiquitas siempre tienen voluntad. Santiago Barabino y Juan Cruz Colazo siempre nos demuestran importancia y nos dan una mano en el deporte.
A pesar de tu dificultad ¿Te sentís protegida y aceptada?
Si muy aceptada, sino sigo para adelante con mi vida. A muchas personas les sorprende mi dificultad y no me creen, debido a que me puedo comunicar sin ningún problema, y dice que mi tonada es brasileña jaja. Mi comunicación fue todo gracias a mi familia, mis padres de fierro y mi hermano, que me ayudaron en todo.
¿Tenés algún lema que quieras aplicar y se relacione con el deporte?
Cuando era chiquita no podía hablar, pero tengo una memoria que no se olvida, y me acuerdo de una película que se llama “Retroceder nunca, rendirse jamás”, se me pegó para siempre.
Metiéndonos en la competencia… ¿Qué opinas del desarrollo de la Primera en la liga A.N.V?
Creo que nos falta más confianza, más entrenamiento, más atención para hacer rápido los movimientos, los cambios de posición es otra de las cosas complicadas que tratamos de recordar aunque muchas veces cuando nos mezclamos se nos complica. Pero estamos mejorando.
¿Qué significa el vóley para vos?
Para mí el vóley es un recreo largo y especial que tengo luego de trabajar tanto.
¿Cuál es tu máximo sueño dentro de este?
Sostener mi primer trofeo, saltar de alegría, y claro que seguir creciendo. Me gustaría también que mucha gente empiece el deporte, será bienvenido.
www.deportefemeninobaradero.com











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