Esta es la expresión que consideramos más acertada para definir la segunda noche del festival. Una combinación perfecta de intérpretes, bailarines y músicos que deleitaron a la cantidad de público que se dio cita en el anfiteatro en otra noche de mucho calor, para escribir con su presencia la historia musical de nuestra fiesta.
Miguel Duré, consagrado nuevamente por la gente reafirmando lo hecho en el 2009 y que le valiera la consagración.
La Yunta, dúo que sigue creciendo y con una conexión muy especial con el público, especialmente en Baradero, tierra que han adoptado como propia.
El Arranque, quizás lo más destacado de la noche, esta orquesta típica de Capital Federal, que no deja de sorprender a los viejos tangueros de todo el país, por la calidad de sus músicos y los arreglos, ofrecieron una corta pero inolvidable actuación.
A la 01 hs, subió al escenario Víctor Heredia, quien realizó un repaso por sus mejores temas, brindando un show bien festivalero, cantando en su mayoría “una que sepamos todos”.
Facundo Toro, le puso ritmo y baile a la calurosa noche con un repertorio de folklore romántico. El joven hijo del recordado y esperado Daniel Toro, quien estaba anunciado pero no pudo hacerse presente por un problema de salud, llegó por primera vez en su carrera artística al escenario mayor de Baradero y se fue ovacionado.
El reconocido Ballet Brandsen, dirigido por Mabel Pimentel y Oscar Murillo integrado por 40 bailarines, realizaron una coreografía donde combinaron varios de nuestros ritmos, con una muy buena puesta, gran despliegue y excelente vestuario, digno de este ballet que sin duda es uno de los importantes del país.
La santiagueña Roxana Carabajal, quien llegó temprano al anfiteatro dispuesta a disfrutar de su vuelta a Baradero, subió tarde, a pesar de los límites marcados en cuanto a los tiempos con los primeros artistas, a quienes no se les permitió extenderse en los bis con el correr del espectáculo esto ya fue más elástico y cinco minutos unos, diez el otro, la coordinación se fue perdiendo y Roxana empezó a cantar pasadas las 03:30 hs, igual el carisma de la artista y el ritmo de chacarera que mamó desde la cuna, movilizaron a la gente que seguía con ganas de que está larga noche se estire, total con la temperatura reinante, dormir es una tarea difícil.
El riojano Sergio Galleguillo, quién en la previa vestía una remera de Los Ramones y reconoció que era fan de la banda pionera del Punk Rock.
Fue el encargado de cerrar la segunda jornada de Baradero 2010, el cantante de ese grupo que alguna vez llevó su nombre con el agregado de “los Amigos”, es sin duda un intérprete excepcional.
Estuvo sobre el escenario recien pasadas las 04:30 hs. motivo por el cual ya mucha gente se habia retirado, pero igual Galleguillo se encargo de rearmar la fiesta, con talento, una banda que suena muy bien y el ritmo de los temas elegidos en su repertorio.
Los duendes de la música están instalados una vez más este febrero en Baradero, quien los honra con calidad artística sobre el escenario mayor.





































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