Nicolás García continúa recuperándose tras el brutal ataque que sufrió por parte del exnovio de una chica con la que había charlado en la discoteca. Su padre aseguró que “perdió el cristalino del ojo, pero mediante un trasplante quizá pueda recuperar la visión”.

Este domingo por la madrugada, Santiago Martínez atacó a Nicolás García dentro de un boliche en la cuidad de Villa Tesei luego de haberlo visto conversando con su exnovia. La víctima sufrió varios cortes en la cara y perdió la visión de un ojo. “Si Dios me devuelve la vista yo a este pibe lo perdono”, expresó el damnificado.

El enfrentamiento sucedió en la madrugada del domingo en el interior del local bailable Roca Bruja, donde el agresor presenció el momento en que su expareja tomaba una bebida con García. Un testigo explicó que, en un ataque de celos, Martínez agarró una vaso y “se la incrustó en la cara directamente al muchacho”.

Nicolás ya se encuentra en su casa en plena recuperación. Además de las heridas, el joven perdió el cristalino del ojo izquierdo y, por ende, la visión.

A dos días del ataque, Ariel, el padre de la víctima, habló y contó cómo fueron las primeras horas luego de la agresión. Además, le agradeció a la gente del local bailable porque “se portó muy bien” con su hijo, ya que le realizaron las primeras curaciones allí y luego lo trasladaron al hospital San Juan de Dios.

“Cuando llegó lo cosieron y el cirujano se dio cuenta de que tenía el ojo cortado. Ahí nos dijo que lo llevemos al mejor lugar para operarlo”, contó en diálogo con Primer Plano Online.

Enseguida lo trasladaron al Hospital Italiano y los médicos que lo atendieron le dijeron que “si no lo operaban en dos horas perdía el ojo”. “Lo operó un cirujano de primera. Hoy lo vio de nuevo y nos dijo que fue un milagro que no hayan tenido que sacarle el ojo y que recemos para ver si en un año le podemos hacer un trasplante para que recupere la visión”, sostuvo.

“Me lo arruinó”, sentenció el hombre que aún no sale de la conmoción y aseguró no poder realizarle las curaciones por el shock. También destacó que su hijo “no es amigo” del atacante sino que “lo vio dos o tres veces”.

En relación al agresor añadió: “Darle así, de esta manera tan cobarde, por la espalda, no lo puedo creer”.

El momento del ataque

Ariel describió cómo fue el momento de la agresión, según pudo recordar su hijo: “Se acercó a la mesa en la que estaba, le dijo ‘guachin, mi novia’. Mi hijo le contestó que se quedara tranquilo, que no le dio ni un beso, pero le aclaró que no era su amigo, así que no tenía que decirle eso y como a la hora fue y le dio de atrás como si nada”, explicó.

“No lo vio venir, no se pudo defender. Hasta me da pena que se vaya a comer varios años de prisión por lo que hizo, pero no puedo creer cómo se fue a bordo de un coche de cien mil dólares, dejó tirado a mi hijo y ahora está preso, porque es un pibe como los nuestros”, sostuvo el hombre, y pidió que dejen de usarse vasos y botellas de vidrios en los boliches.

Ariel remarcó que su hijo “es un fenómeno” y contó que siempre lo tuvieron “en una cajita de cristal” por la diabetes que padece.

“Es muy buena persona. Hace poco se trajo a casa a un pibe que conoció por redes que tuvo un hongo negro y se quería suicidar, y lo ayudamos para la operación”, resaltó. “Estoy shockeado por lo que le hicieron”, dijo Ariel y agregó que minutos antes Nicolás le manifestó: “Si Dios me devuelve la vista yo a este pibe lo perdono”.

tn.com.ar

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