En el marco de la denominada mega causa Saint Amant II, prestaron declaración el pasado 10 del corriente los testigos Reynoso, de San Pedro y los baraderenses Hugo Fusi y Carlos Brandli. De estos dos testimonios se transcribe el de Hugo Fusi ya que el de la persona de San Pedro se refiere a hechos que no atañen a casos de Baradero y el del Carlos Brandli, que fue muy breve, lamentablemente sufrió problemas de emisión que impidieron su desgrabación.
El testigo Hugo Fusi prestó declaración el pasado 10 del corriente y luego de la lectura de las generales de la ley y prestar juramento de decir verdad, se expresó ante el tribunal.
Fusi declaró que en el año 1976 vivía en calle Boedo al 1400 de Baradero y recuerda que estaba a menos de 100 mts. de la casa de los hermanos Hofer. Por entonces supo que habíanse llevado de su casa a Víctor Hugo Hofer y que también lo habían «levantado» a su hermano «Bocha».
Declaró que no tenía amistad con los Hofer, no recordaba haber compartido juegos de infancia con ellos y lo atribuyó a que los hermanos no habían sido siempre de ese barrio, sino que fueron a vivir allí cuando tendrían unos 12 a 14 años, pero que los conocía e intercambiaba saludos con ellos
Recordó también que una noche observó un operativo en un domicilio cercano a su casa, en la misma calle Boedo y que se hacía en busca del ciudadano Rubén Bard. En la casa rompieron los muebles, ataron al suegro, de apellido Cheruse y propietario de la ya que Bard allçi vivía, pero que a él no lo encontraron.
Se le pidió que describiera con mayor precisión lo que Fusi denominó un operativo. Ante ello respondió que había camiones, la calle estaba cerrada, los que participaban, que eran muchos, se notaba que portaban armas largas. No recordó cómo estaban vestidos exactamente, aunque admitió que el aspecto era de militares ya que portaban armas largas.
Dijo también que se había enterado que «levantaron» en otra parte a «Bocha» ya que de ahí (la casa paterna) no se lo llevaron. Que Víctor Hugo Hofer le había dicho a la madre que si lo venían a buscar les dijera dónde estaba ya que él no había hecho nada.
Se lo interrogó acerca de Miguel Ángel Di Pasqua a quien dijo conocer y relató que en una oportunidad, año 1973, solicitó empleo en la fábrica de papel y en principio fue rechazado por supuestos problemas de columna vertebral pero que meses después lo llamaron para trabajar. Ahí se encontró a Miguel Di Pasqua quien allí trabajaba y a quien terminó reemplazando ya que terminó siendo despedido.
El fiscal preguntó a Fusi si recordaba por qué había sido despedido Di Pasqua y esto declaró Fusi: «No pasó una semana desde que entré a trabajar y mientras estaba en la oficina técnica de la empresa, el jefe de porteros, de apellido Savoy, me preguntó si no sabía por qué lo habían echado a Di Pasqua. Aunque estaba enterado por diversos comentarios de cuál era la causa del despido contesté que no sabía. Entonces me pidió que lo acompañara hasta la portería y allí me mostró un libro de actas en el que se leía: Porteros, impedir la entrada a Migel Ángel Di Pasqua que fue echado por comunista.»
Agregó que sabía que en 1976 a Di Pasqua lo sacaron de su casa y desapareció y que nunca, hasta mucho más tarde, supo algo del destino que tuvo.
Agregó, ante otra pregunta de la fiscalía, que los hermanos Hofer integraban un grupo que desarrollaba actividades culturales relacionadas con el teatro, pero que en cuanto a la política no le constaba qué ideas tenían, que a él nunca le dijeron nada y que entre otras personas que del teatro participaban a una de apellido Laserna se la llevaron de la casa de la familia Gómez, cerca del hospital.
Conoció a Carlos Rojas, y relató que primero llevaron a la esposa luego a él, que pertenecía al sindicato de la ex Química Rhodia.
La pregunta siguiente fue: Volviendo al tema del teatro de los Hofer ¿supo si toda la gente que participaba lo hacía a los fines culturales o alguna tenía otra finalidad?
Ante esto Fusi dijo que «había otra gente como César Abel Scollo a quien conocí en la Escuela Industrial, al que a veces apodaban ‘Turco’ como broma. Me enteré mucho después que estaba en el ejército, lo perdí al salir de la escuela y años después lo encontré en un tren, ya en el año 76.
Fusi relató el encuentro que tuvo con Scollo en el tren diciendo que él viajaba tres veces por semana a Buenos Aires para hacerse un tratamiento en una mano a raíz de haber sufrido un accidente de trabajo.
Acerca del diálogo mantenido con Scollo relató que tras las preguntas formales de ¿cómo estás? él respondió que accidentado y que estaba haciendo el tratamiento explicado y entonces cuando le pregunta a Scollo qué hacía, éste le contestó: «Ahí andamos, en la lucha contra los terros».
Dijo que Scollo subió en Campana y venía hacia Baradero, que en otras ocasiones lo vio haciendo el mismo viaje y que luego de ese breve diálogo Scollo se durmió y que a pedido de éste lo despertó al llegar a la estación. Que «por su militancia política más tarde supe de su actividad, que era militar y lo demás».
Respecto del ciudadano Bard recordó que estuvo unos días en Zárate y que luego se radicó en la ciudad de Mar del Plata.












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